Chateaba en una aplicación de citas mientras su hija se ahogaba: el caso que conmociona a California

Una mujer de 45 años recibió una condena por homicidio en segundo grado y negligencia infantil luego de que su hija de dos años muriera ahogada en una piscina, en una vivienda del condado de Stanislaus, California.

La condenada fue identificada como Kelle Anne Brassart, madre de seis hijos, quien enfrentará una pena de entre 15 años de prisión y cadena perpetua, cuya definición judicial está prevista para el 5 de febrero, según informó la Fiscalía del Condado de Stanislaus.

El episodio ocurrió alrededor de las 15h30, cuando agentes de la policía de Turlock acudieron a una casa ubicada en la cuadra 4500 de Fireside Drive tras recibir un llamado de emergencia por una niña inconsciente dentro de una piscina. Al ingresar, los oficiales encontraron a la menor aún en el agua.

La niña fue retirada de la piscina y recibió maniobras de Reanimación Cardiopulmonar (RCP) en el lugar antes de ser trasladada de urgencia a un hospital de la zona. Horas más tarde, las autoridades médicas confirmaron su fallecimiento.

Investigación y pruebas presentadas

Durante el juicio, la fiscalía subrayó que Brassart no intentó rescatar a su hija saltando a la piscina. En su declaración, la mujer sostuvo que una lesión en la pierna la obligaba a utilizar una silla de ruedas, lo que le habría impedido auxiliar a la menor.

Sin embargo, los investigadores presentaron registros audiovisuales en los que se observa a la acusada ponerse de pie y caminar por la vivienda sin la silla de ruedas, lo que contradijo su versión. También se acreditó que utilizaba una bota ortopédica y muletas de manera intermitente y que incluso conducía su automóvil para realizar actividades cotidianas.

Otro elemento considerado relevante fue que, al momento de la investigación, la mujer presentaba signos de intoxicación alcohólica. Un test de alcoholemia dio resultado positivo y, durante el allanamiento, la policía encontró botellas de licor llenas y vacías escondidas en distintos sectores de la casa.

Uso del teléfono y falta de supervisión

Uno de los datos centrales del caso surgió a partir de peritajes y reportes judiciales citados por medios locales: Brassart habría permanecido al menos 45 minutos chateando a través de aplicaciones de citas mientras su hija se encontraba sin supervisión en el patio.

De acuerdo con un informe judicial difundido por el Turlock Journal, la acusada declaró que le había pedido a la niña que dejara salir a los perros al patio, permaneciendo sola durante aproximadamente media hora, tiempo en el que ocurrió el ahogamiento.

La fiscalía sostuvo que este comportamiento evidenció una conducta imprudente e indiferente hacia la vida humana, argumento que fue clave para que el jurado emitiera un veredicto de culpabilidad por asesinato en segundo grado.

Posturas de las partes

Tras conocerse la resolución, la fiscal adjunta Sara Sousa afirmó que el fallo coincidió con lo esperado por la acusación y remarcó que la acusada incumplió su deber de cuidado de manera grave. En contraste, la defensa sostuvo que se trató de un accidente y que Brassart creía que su hija se encontraba dentro de la vivienda.

No obstante, la fiscalía insistió ante el jurado en que la acusada sabía que la menor estaba en peligro y no actuó. (EL DIARIO)