Reorganización en la salud pública, adiós a los distritos y las zonas: Ecuador regresa al modelo de direcciones provinciales

El Ministerio de Salud Pública (MSP) abandona la forma de organización de distritos y zonas para pasar a direcciones provinciales en todo el país. Un acuerdo ministerial elimina las 92 direcciones distritales que gobernaban los centros de salud y hospitales pequeños en Ecuador. El MSP cambia su organización en territorio y regresa a las direcciones provinciales, abandonando el sistema de zonas y distritos que implementó el correísmo.

Así se establece en este Acuerdo Ministerial firmado por la vicepresidenta María José Pinto, encargada de ese ministerio. El documento indica que habrá 153 unidades desconcentradas, entiéndase hospitales, 24 direcciones provinciales y 129 oficinas técnicas. Esta es la nueva composición administrativa que regirá el sistema de salud en todo el territorio nacional.

 Atención primaria en el sistema de salud de Ecuador

Antes había nueve zonas que, según exautoridades y médicos, provocaban problemas operativos en la gestión sanitaria diaria. Por ejemplo, la Zona 2 contenía a todos los cantones de Pichincha, excepto Quito, además de Napo y Orellana, con sede en Tena. En temas de vacunación se remitían las dosis al Tena donde estaba la sede de la zona y de ahí se repartía nuevamente a los territorios, ocasionando una pérdida de tiempo y de recursos.

Lo mismo ocurría con trámites, requerimiento de personal o de medicinas, generando demoras en todo el proceso administrativo. Pero advierte que puede existir un retroceso en la atención primaria de salud porque el acuerdo elimina las 92 direcciones distritales que gobernaban los centros de salud y hospitales pequeños. La pérdida de estas instancias locales es un punto señalado en la reforma estructural.

Esta nueva forma de administrar la salud se desprende del Decreto Ejecutivo 70 del año anterior, que exigía una división por direcciones provinciales. El decreto del año pasado es la base legal para el cambio actual en la organización territorial del Ministerio de Salud. Con el nuevo modelo se espera tener mayor agilidad en las compras públicas, en distribución de personal, entrega de medicamentos en las provincias y resolución de necesidades.

Exministro habla de los pro y los contra de la medida

La agilidad esperada es uno de los principales beneficios destacados en el acuerdo ministerial del 12 de febrero. “La organización administrativa y el manejo epidemiológico por provincias para salud tiene mucha más lógica que las zonas que algún planificador de algún escritorio las habrá hecho. Pero no estaban estructuradas para administrar adecuadamente un conjunto poblacional“, dijo José Ruales, exministro de Salud a Ecuavisa.

El exministro compartió su visión sobre la lógica del nuevo enfoque provincial. “La administración queda centralizada en 24 bases de dirección provincial. Unos de cinco millones de habitantes y otros de 50 mil habitantes. Hay una gran diferencia en la administración”, concluyó Ruales. Sus conclusiones destacan las variaciones en la escala de las provincias. El sistema anterior de zonas y distritos había sido criticado por su falta de adaptación a las necesidades poblacionales específicas.

Coordinación más rápida en temas de salud pública

La implementación del correísmo en este ámbito ahora se revierte con esta medida. La reorganización por provincias permite una mejor alineación con las estructuras gubernamentales locales y provinciales en Ecuador. Esto facilita la coordinación en temas de salud pública. Con el Acuerdo Ministerial del 12 de febrero, el Ministerio de Salud inicia una nueva etapa en su organización territorial, enfocada en la eficiencia y la respuesta directa a las provincias.

Esta transformación busca resolver los problemas operativos identificados en el pasado con el sistema de zonas, como los descritos en la distribución de vacunas y recursos. Las 24 direcciones provinciales ahora centralizarán las decisiones para una gestión más ágil en el territorio ecuatoriano. (EL DIARIO)