Las canoas son el único medio de transporte en Babahoyo, provincia de Los Ríos

Momentos de angustia se vivieron este viernes en el sector La Chorrera, en Babahoyo. Una embarcación que trasladaba personas por una carretera inundada sufrió un percance y al menos ocho ocupantes cayeron al agua.

En medio del susto, algunos lograron sujetarse de las ramas de los árboles, mientras otros se aferraron a embarcaciones que pasaban por el lugar.

Quienes presenciaron el incidente alertaron que dos personas habían sido arrastradas por la corriente del río, el Cuerpo de Bomberos activó las labores de búsqueda.

Sin embargo, dos horas más tarde indicaron que la embarcación se había hundido y que la búsqueda se suspendía por la falta de certeza en la información: nadie había reportado familiares desaparecidos tras el naufragio. Leonpablo Mancheno, jefe del Cuerpo de Bomberos de Babahoyo, dio más detalles:

“Dos equipos de la unidad de rescate acuático se trasladaron al sitio, realizaron las maniobras en los primeros minutos del reporte de la emergencia, no encontraron ni la embarcación, ni el motor, ni personas sumergidas”.

El incidente deja en evidencia la situación que se vive en Babahoyo. Con las calles bajo el agua, las canoas han vuelto a ser el único medio para desplazarse.

En La Chorrera incluso se ha improvisado un muelle junto al puente. Desde allí, por entre USD 3 y USD 5, los canoeros trasladan a quienes necesitan avanzar por la vía Quevedo. Pero la emergencia no solo se siente en la movilidad. Los servicios básicos funcionan con dificultad.

El abastecimiento de agua potable es uno de los más golpeados. Solo tres de los seis macropozos están habilitados, lo que reduce la presión con la que el agua llega a los hogares. La normalización del servicio dependerá de que el nivel del río descienda.

La electricidad también está bajo amenaza. Ayer fue apagada la subestación Nelson Mera y hoy la subestación Terminal Terrestre Uno —que asumió esa carga de distribución— terminó inundada. Trabajadores de CNEL colocaron sacos para intentar contener el agua.

“Toda la parte céntrica de Babahoyo se quedaría sin energía, pero estamos trabajando en los planes de contingencia para el efecto”.

Y mientras la ciudad intenta seguir, también la atención médica se ve limitada. En el hospital del IESS, pacientes caminan con el agua a la cintura. La consulta externa, los exámenes están suspendidos.

Todos los accesos del hospital están inundados y, para llegar al área de emergencia, los pacientes deben ingresar en grúas. (ECUAVISA)