Síndrome de Hubris: un fraude gota a gota en Perú

El 28 de julio de 2024 la población venezolana fue víctima de la dictadura socialista, pues se hizo un gigantesco fraude electoral contra Edmundo González. Fue un fraude de un solo acto. En Perú, desde hace dos días, la población es víctima de un fraude electoral que, a diferencia del fraude en Venezuela, es un proceso gota a gota o de varias etapas hasta su etapa final, que será este jueves o viernes.

Este fraude, organizado por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) es desarrollado y avalado por una empresa encuestadora y varios medios de comunicación de izquierda (canal N, 2, 4, RPP, Perú 21, la ONG Transparencia), tiene varias modalidades que pasaremos a explicar:

  1. No se envía el material electoral a zonas donde se sabe que los candidatos de derecha (Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga) tienen mayoría. Así ocurrió en San Isidro, Miraflores, San Borja, Manchay, San Juan de Miraflores y otras zonas de Lima donde hasta se cortó el fluido eléctrico. Así se desincentiva al electorado que mayormente asiste a las mañanas.
  2. Ante esta situación, la ONPE comunica a los que no pudieron votar (por «fallas logísticas» de la ONPE) que no habrá multas por no votar.
  3. Los medios de comunicación de izquierda y ONGs de izquierda, como Transparencia, emiten resultados que van en contra de todas las demás encuestadoras. Además, la ONG Transparencia se declara la entidad oficial de conteo de votos sin tener legitimidad alguna, pues es una ONG privada. Su jefe, Álvaro Hezler, se autoproclama el sumo juez de las elecciones con el apoyo del Instituto Nacional Demócrata de Estados Unidos y de izquierda.
  4. La ONPE ralentiza su conteo oficial, introduciendo cada cierto tramo un ligero, sostenido e imperceptible incremento de los candidatos de izquierda Jorge Nieto Montesinos o Roberto Sánchez hasta alcanzar el segundo lugar, desplazando a Rafael López Aliaga. Idéntico modus operandi que se usó con Pedro Castillo en 2021. No es posible que en el siglo XXI el conteo dure días.
  5. La ONPE, el miércoles o jueves, dirá que «Jorge Nieto Montesinos o Roberto Sánchez pasaron al segundo lugar» sin dar sustento alguno. Es la última etapa del fraude. Transparencia avalará el resultado, perdón el fraude, y los medios de comunicación de izquierda también. Y la voluntad mayoritaria del pueblo peruano nuevamente será burlada.

Además, en las elecciones complementarias de este lunes se repitió el menú del fraude de 2021: suplantación de identidades, muertos que votan, es decir, un fraude electoral en etapas y elaborado matemáticamente, igual que hace cinco años con Pedro Castillo.

Luis Giacoma Macchiavello Fuente: panampost.com