LA OMM avisa de que el fenómeno El Niño volverá muy fuerte y “echará más leña al fuego de un mundo que se está calentando”

Hasta el 80%. Ese es el porcentaje de probabilidad que ha dado la Organización Meteorológica Mundial de que regrese el fenómeno El Niño, un evento climático natural que provoca cambios drásticos en el clima de todo el mundo. Y en esta ocasión los expertos advierten de que este podría ser más fuerte de lo habitual.

El fenómeno avivará “el fuego del calentamiento global echando más leña al fuego de un mundo que se está calentando” y sus “impactos serán aún más fuertes, se extenderán aún más y cruzarán fronteras con una velocidad devastadora”, ha advertido vía mensaje de vídeo el secretario general de la ONU, António Guterres.

El Niño es un fenómeno climático natural que ocurre cuando las aguas del océano Pacífico se calientan más de lo normal y cambian de posición, alterando el clima global. Es como una piscina donde normalmente el agua caliente está en un lado porque alguien la empuja constantemente, pero de repente esa corriente se debilita y el agua caliente se reparte o se mueve hacia otro lado. Al cambiar dónde está ese calor, también cambian el aire, las nubes y las lluvias, provocando más calor en el planeta, inundaciones en algunos lugares y sequías en otros.

Este evento agravará la sequía y las fuertes lluvias, e incrementará el riesgo de olas de calor. “El último fenómeno de El Niño, ocurrido en 2023-24, fue uno de los cinco más intensos registrados y contribuyó a las temperaturas globales récord que observamos en 2024”, ha sostenido la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo. Y estará vigente “estos próximos meses, entre junio, julio y agosto, y [en este caso con un 90% de probabilidad] continuará entre septiembre, octubre y noviembre“, asegura Rubén del Campo, portavoz de la Aemet en declaraciones a 20minutos.

Según los datos que la organización ha aportado, entre finales de abril y mediados de mayo, la temperatura de la superficie del mar en la zona del Pacífico utilizada como referencia estaba ya en los umbrales de un fenómeno de El Niño, y esta condición estaba siendo alimentada por temperaturas superiores a la media en más de 6 ºC.

Saulo ha urgido a la población y a las administraciones a prepararse ante este Niño potencialmente fuerte, ya que “las alertas tempranas son fundamentales para salvar vidas y mitigar el impacto sobre nuestras economías y nuestras comunidades”.

“La única respuesta eficaz es una acción climática a la altura de la crisis: acabar con la dependencia de los combustibles fósiles, acelerar la transición a las energías renovables, proteger a los más vulnerables y proporcionar sistemas de alerta temprana para todos”, ha sostenido por su parte Guterres.

La organización también ha señalado que no existen pruebas de que el cambio climático aumente la frecuencia o la intensidad de los fenómenos de El Niño. Sin embargo, puede amplificar sus impactos asociados, ya que un océano y una atmósfera más cálidos incrementan la disponibilidad de energía y humedad para fenómenos meteorológicos extremos como olas de calor y lluvias torrenciales.

¿Cómo afectará a España?

Rubén del Campo, portavoz de Aemet ha indicado en declaraciones a 20minutos que “no se puede afirmar que haya unos efectos claros en España, como puede haberlos en otras regiones”, aunque según él, “cuando el fenómeno del Niño es muy fuerte, sí que en ocasiones se ha observado cierta correlación con un incremento de las lluvias hacia finales del otoño o comienzos del invierno“, pero matiza que esto no siempre sucede, ya que “España no muestra una afectación clara por el fenómeno del Niño”.

Pero que este fenómeno no afecte directamente a la península no quiere decir que no “tengamos que estar preparados en España para un verano con temperaturas muy altas, independientemente de El Niño”. Además, recuerda que este evento provoca “un aumento de la temperatura en todo el globo“, por lo que puede que “a escala global sí que haya un aumento de la temperatura y no es descartable que los años 2026 o 2027 sean unos de los más cálidos, si no los más cálidos hasta ahora”.

En España, “el aumento de las temperaturas y un mayor incremento de fenómenos extremos no está asociado al Niño, sino más bien al calentamiento global“. Y, si bien matiza que Aemet no es una voz experta en este sentido, “las sequías que provoca El Niño en zonas como el Sahel” y “zonas de Australia” y los episodios de lluvias torrenciales en “el suroeste de Estados Unidos o América Central” asociados a este evento, Del Campo comenta que crean “repercusiones económicas” globales que pueden afectar a España.

Dentro de esta situación a nivel global, Rubén recuerda que “evidentemente hay colectivos más vulnerables ante estas situaciones” porque “el fenómeno del Niño en muchos casos afecta a países en vías de desarrollo“. Por lo que afirma que “es importante que haya una solidaridad y una ayuda, no a estos países más pobres”.

Impactos más comunes

Cada episodio de El Niño es diferente, pero suele provocar patrones bastante claros en el clima mundial. En general, aumenta las lluvias en zonas como el sur de Sudamérica, el sur de Estados Unidos o partes de África y Asia central, mientras que provoca condiciones más secas en regiones como Centroamérica, el Caribe, Australia, Indonesia o el sur de Asia.

Además, durante el verano, el calentamiento del Pacífico puede favorecer la formación de huracanes en esa zona, pero al mismo tiempo dificultarlos en el Atlántico, lo que suele traducirse en temporadas de huracanes más suaves allí.

Para anticipar estos efectos, organismos meteorológicos internacionales y regionales publican previsiones que ayudan a gobiernos y organizaciones a tomar decisiones. Por ejemplo, se espera menos lluvia de lo normal en el Cuerno de África y en el sur de Asia durante sus temporadas clave, y también condiciones más cálidas y secas en Centroamérica.

Fuente:20minutos.es