Diccionario e instrucciones para entender qué es la mirada “Gen Z stare”: ¿Mala educación, grosería, pose, ironía…?

Los choques intergeneracionales suelen verse reflejados en las cosas más sutiles, desde la forma de vestir, el uso de unos u otros emojis (o stickers) o la manera de formar un corazón con las manos hasta gestos o expresiones que, dependiendo de quién los reciba, puedan generar incredulidad o, incluso, verse interpretados como un signo de mala educación. 

En los últimos meses, la ‘Gen Z stare’ o la mirada de la Generación Z, las personas nacidas aproximadamente entre 1997 y 2010, ha cobrado gran protagonismo dentro de esta interminable lista de fronteras simbólicas con generaciones anteriores, a raíz de la proliferación  de vídeos en redes sociales como TikTok que, en clave de meme, tratan de capturar y exponer las peculiaridades de esta mirada fija, inexpresiva y en silencio que cada vez sería más habitual ver entre los jóvenes.

Para algunos, se trata de la nueva pose oficial y sello reconocible frente a la cámara de la Generación Z, como podría ser para la generación anterior la llamada ‘pausa millennial’ —ese pequeño silencio inicial que muchas personas hacen (o hacían) automáticamente antes de hablar en un vídeo—; para otros, en cambio, se percibe como un signo de desapego o falta de interés y, a todas luces, un comportamiento grosero e irrespetuoso, especialmente en el ámbito profesional. 

Muchos de esos vídeos se ambientan en cafeterías, oficinas u otros lugares de trabajo para exponer las consecuencias que acarrearían este tipo de mirada vacía en sectores como la restauración, el comercio minorista u otros puestos de cara el público, donde los buenos modos, la amabilidad y la atención directa con el cliente juega un rol fundamental en la fidelización y posibles ventas.

En este tipo de vídeos, un adolescente o joven de la Generación Z aparece en primer plano y responde con una mirada inexpresiva a preguntas o comentarios planteados por personas de generaciones anteriores, presentadas como obvias, innecesarias o fuera de lugar, a juzgar por el momento incómodo que se crea.

Aunque algunos defensores de la ‘Gen Z stare’ argumentan que esos segundos de silencio, acompañados de una mirada fría, perdida e inexpresiva, sirven para pensar antes de responder y evitar así respuestas erróneas o situaciones forzadas, otros reconocen que esta expresión facial puede verse como un gesto irónico, desconcertante o incluso burlón hacia el interlocutor, que puede sentirse contra las cuerdas en situaciones a priori sencillas y enmarcadas dentro del trato cotidiano.

A este respecto, la creadora de contenido Tam Kaur defendió en el diario Newsweek que esta aparente mirada desconcertante y apática es “un síntoma de algo más profundo”, relacionado con la pertenencia a la primera generación que creció bajo el yugo del selfie, de la exposición constante en línea y la posible adicción a la tecnología. “Esto genera una mayor timidez y miedo a ser juzgados“, señalaba Kaur. “Lo que puede parecer desinterés suele ser simplemente ansiedad”.

No obstante, este fenómeno de internet que sigue generando todo tipo de reacciones y lecturas (con mayor o menor sentido del humor) entre la Generación Z y otras generaciones como los Millennial se manifestaría del mismo modo fuera de las pantallas de los teléfonos, planteándose además como un desafío en el ámbito empresarial.

De hecho, no solo un 27% de los gerentes afirma que preferiría no contratar a empleados de la Generación Z para evitar este tipo de situaciones incómodas, sino que, según recogió Fortune, la compañía Walmart, por ejemplo, habría destinado “casi mil millones de dólares a la formación de personal hasta 2026” y ya habría capacitado a más de un millón de empleados mediante simulaciones de realidad virtual de situaciones de atención al cliente. 

Fuente: 20minutos.es