Flor tenía apenas cuatro años cuando desapareció. Sin saber qué había ocurrido, la pequeña chiguaga se perdió sin dejar rastro mientras que Vanesa Antonino, su dueña, hacía todo lo posible para encontrarla. Durante más de doce años, la mujer no se rindió con la esperanza de poder reencontrarse con ella. Y lo que no sabía es que sus caminos volverían de nuevo a juntarse.
Todo comenzó en Illinois, EEUU. Debido a problemas financieros, la mujer y su mascota se vieron obligadas a dormir en su vehículo durante un tiempo. Pero un día, mientras ella se fue a trabajar, Flor se escapó, como así explicó a NBC Chicago. Antonino no sabía qué podría haber pasado y no tenía ninguna pista de dónde podría estar.
Así, fueron pasando los años y la mujer pudo finalmente rehacer su vida. Acabó encontrando el amor y formando una familia numerosa, pero Flor siempre estaba presente. De hecho, Vanessa les enseñaba fotos a sus hijos asegurando que ella era “su hermana mayor”. Porque, a pesar de todo, ella jamás perdió la fe.
Se desconoce por completo qué fue de la vida de Flor durante más de una década, pero si algo quedó claro es que vivió todo tipo de aventuras. Durante una serie de tormentas, algunas zonas aledañas al estado acabaron fuertemente afectadas y voluntarios de todo el país acudieron a ayudar a las víctimas. Así, una mujer de Louisiana encontró a la perrita caminando por Gary, Indiana, y la llevó a una perrera cercana.
Allí descubrieron que sí tenía microchip, aunque el teléfono estaba desactualizado y no podían ponerse en contacto con su dueña. Sin embargo, desde el Griffith Animal Control no se rindieron en su búsqueda. Con la ayuda de Microchip Hunters, una organización especializada en localizar a los dueños de mascotas a partir de información antigua, pudieron dar con Antonino. Y así, después de 12 años, se abrazaron de nuevo.
“Fui y la vi. Simplemente me puse a llorar. Me derrumbé por completo. Estaba nuevamente conmigo. Una parte de mi corazón había vuelto conmigo“, aseguró muy conmocionada Vanessa. Un reencuentro de lo más emotivo que, como dejó claro a través de diferentes fotografías, no solo supuso una alegría para ella, sino para toda la familia. Porque, tras años escuchando historias de Flor, finalmente pudieron conocerla.
Fuente: 20minutos.es

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