Fea para el ojo humano, invisible para las máquinas: así es la primera camisa de camuflaje anti-IA

En un mundo digitalizado al completo, escapar de las cámaras es casi imposible. O al menos así era hasta que el diseñador Simon Weckert presentó una camiseta capaz de evitar los sistemas de inteligencia artificial. Aunque, como así explicó, a pesar de ser práctica, su diseño no era el más atractivo. 

La pieza de ropa nació como parte de un proyecto para analizar el uso de inteligencia artificial, IA, en la videovigilancia. El estudio nació el pasado mes de agosto en el Kottbusser Tor de Berlín, una de las plazas más concurridas de la capital de Alemania. La zona se encuentra en Kreuzberg, el barrio ‘alternativo’ de la ciudad y por ello cuenta con una gran cantidad de cámaras que analizan a cada viandante. 

Pero con la “Digital Camouflage” el sistema de detección de objeto no lee a la persona como tal. “Los sistemas de IA están formados por múltiples capas y nunca han aprendido qué es un ser humano; lo que han aprendido es el aspecto estadístico de los seres humanos a partir de millones de imágenes de entrenamiento”, explicó su creador, como así recogió el medio Dezzen

“En las primeras capas se trata de bordes, contrastes y degradados de textura; más adentro de la red, se trata de patrones de partes: la silueta de la cabeza y los hombros, las proporciones de las extremidades respecto al torso, la continuidad del contorno del cuerpo frente al fondo. Una ‘persona’, para la máquina, es un conjunto de estadísticas visuales, y ese es precisamente su punto débil“, destacó. Y es ahí donde la camiseta puede jugar con los datos. 

Porque, a pesar de que para cualquier persona la camiseta es de lo más llamativa, a los “ojos” de la cámara pasa completamente desapercibida. “Las transiciones de color saturadas activan con fuerza las primeras capas de la red, mientras que las formas superpuestas rompen la continuidad del contorno del cuerpo, por lo que el detector ya no puede unir las partes en una sola figura. El estampado, en esencia, ahoga el suave susurro estadístico que dice ‘persona’. Para un ser humano, se percibe como un tejido casi hipnótico; para el modelo de IA, no significa nada en absoluto”, señaló. 

“No se puede diseñar contra la percepción de la máquina a simple vista, solo la máquina puede decirte lo que no ve. Hay una simetría poética en ello: la misma clase de IA que vigila la plaza también enseñó a la camisa cómo esconderse”, finalizó muy orgulloso de su creación.

Fuente: 20minutos.es