Machaleños piden a las autoridades acciones ante auge de inseguridad

Más presencia policial, patrullajes permanentes y un endurecimiento de las leyes son los principales pedidos de los machaleños ante el incremento de la violencia en la ciudad; pues, ellos, cuestionan la falta de seguridad y aseguran que el temor ya afecta al comercio, al turismo y a la vida cotidiana.

De a poco, la inseguridad dejó de ser una preocupación exclusiva de los sectores considerados conflictivos y llegó al centro de Machala. Comerciantes y ciudadanos aseguran que ya no sienten la misma tranquilidad para trabajar, caminar por las calles o acudir a los parques.

La cifra de muertes violentas refleja la gravedad del escenario. Desde enero hasta este jueves 3 de septiembre de 2026, El Oro registra 765 casos, frente a los 464 contabilizados en el mismo periodo de 2025; es decir un incremento del 64,87 %.

A esta situación se suma un estudio de Global Statistics, citado en el análisis sobre violencia urbana, que ubica a Machala con una tasa de 116,65 homicidios por cada 100.000 habitantes. Según ese reporte, la ciudad aparece como la tercera más violenta de Sudamérica.

El dato genera preocupación entre quienes desarrollan sus actividades en el casco central, donde los ciudadanos aseguran que los hechos violentos también han alterado sus rutinas.

MÁS PATRULLAJES

Este Diario recorrió las principales calles del centro de Machala para conocer la percepción de los ciudadanos. El pedido que más se repitió fue mayor presencia policial.

Elena Torres, comerciante, aseguró que la seguridad todavía es una deuda para quienes trabajan en el centro de la ciudad. Señaló que los comerciantes prefieren permanecer fuera de sus locales porque consideran que así tienen más posibilidades de reaccionar ante un hecho peligroso.

Torres también cuestionó la presencia ocasional de militares. A su criterio, la llegada de grupos de uniformados después de una emergencia no representa una solución permanente y considera que las autoridades locales deben trasladar las denuncias y necesidades de cada sector al Gobierno para conseguir respuestas concretas.

Mencionó que el comercio del centro enfrenta dificultades desde la pandemia y que la inseguridad agrava ese escenario. La temporada escolar, explicó, representa uno de los pocos periodos de mayor movimiento para los negocios.

POLICÍA EN LAS CALLES

Isabel Aguayo, también comerciante, pidió mayor resguardo para Machala y el resto de la provincia; principalmente presencia policial en las calles, hecho que anteriormente veían con frecuencia, aseguró.

Aguayo aseguró que la violencia afecta directamente a los comerciantes porque muchas personas prefieren no salir a realizar compras. También expresó preocupación por los hechos delictivos registrados dentro del casco central.

CAMBIAR LAS LEYES

Luis, vendedor ambulante, considera que aumentar el número de policías no será suficiente si los detenidos recuperan su libertad después de ser puestos a disposición de la justicia; por ello, plantea controles más estrictos sobre las actuaciones de jueces y fiscales.

A su criterio, los policías necesitan garantías para que su trabajo no termine con la liberación de personas detenidas por delitos. “Estamos a la deriva. Tiene que ser un cambio radical”, sostuvo al referirse a la situación de inseguridad.

En esa misma línea, Luis Mendieta pidió un endurecimiento de las leyes y mayor respaldo para la Policía y las Fuerzas Armadas.

Consideró que los uniformados necesitan más herramientas para intervenir frente a los grupos delictivos y que las reformas legales deben garantizar sanciones efectivas para quienes cometen delitos.

Mendieta también advirtió que la imagen de Machala como una de las ciudades más violentas de Sudamérica puede tener consecuencias que van más allá de la seguridad.

A su criterio, la violencia afecta al turismo, las inversiones y la economía local. Por ello, espera que las autoridades adopten medidas que permitan recuperar la tranquilidad de los ciudadanos.

Criterios

Elena Torres, comerciante: “Los comerciantes estamos sentados acá afuera, llamando a la gente. Afuera preferible que estar adentro, por la seguridad, porque a lo mejor estando afuera podemos correr, escondernos, si estamos adentro usted sabe lo que puede suceder. Entonces seguridad no hemos tenido”.

Isabel Aguayo, comerciante: “Más seguridad para la provincia, pues eso pediría yo. Más patrullajes, los policías antes eran las esquinas, pero ahorita no se ve nada. Esto si nos afecta a los comerciantes y a todos, la gente no sale a hacer compras, nada, y afecta a todos, todos aquí”.

Luis, vendedor: “Nadie estamos seguro ahorita, no hay protección de policías, no hay nada. Estamos a la deriva. Tiene que ser un cambio radical. Jueces, fiscales deben ser procesados de acuerdo con el delito que cometen, se debe hacer un filtro a todos los administradores de la justicia”.

Luis Mendieta, ciudadano: “Deben endurecer aún más las leyes, darle más ayuda también a las Fuerzas Armadas, a la Policía porque a veces tienen en las manos atadas para poder intervenir en ciertas acciones y muchas veces ellos hacen su trabajo, pero jueces los dejan en libertad a los delincuentes”. (DIARIO CORREO)