Arcsa ordenó la clausura definitiva de un chifa por desacato y la presencia de ratas, en Guayaquil

La Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) ejecutó este jueves 30 de abril la clausura definitiva de un restaurante de comida china en el centro de Guayaquil. La medida se tomó luego de que el establecimiento ignorara una sanción previa por infestación de roedores y graves deficiencias de higiene, continuando con la elaboración de alimentos de manera clandestina.

El operativo final se desencadenó tras una inspección realizada el miércoles 29 de abril, en la que los agentes técnicos constataron que los propietarios habían quebrantado los sellos de clausura temporal impuestos días atrás. En dicha revisión inicial, las autoridades sanitarias reportaron un hallazgo alarmante: una rata viva y dos roedores muertos dentro de la cocina.

Arcsa verificó el mal estado de la cocina 

Durante la primera intervención, los inspectores de Arcsa sorprendieron al personal en plena actividad laboral. “Es lamentable que hemos ingresado al establecimiento y vemos que han seguido elaborando, pese a que no podían hacerlo porque estaba clausurado el local”, explicó Sonia Velarde, coordinadora zonal de la entidad.

Las autoridades detallaron que los congeladores se encontraban abastecidos con fundas de carne y vegetales, listos para ser procesados y servidos a los comensales, omitiendo la restricción legal vigente. Ante la reincidencia y la flagrante violación de la normativa, la Agencia aplicó la Ley Orgánica de Salud, que faculta el cierre permanente de negocios que pongan en peligro la seguridad sanitaria de la población.

Controles sanitarios en sector gastronómico de Guayaquil

El personal técnico procedió a colocar los sellos de clausura definitiva en las rejas metálicas del inmueble, inhabilitando cualquier tipo de actividad comercial futura en dicho local. Este caso subraya la intensificación de los controles sanitarios en el sector gastronómico de Guayaquil.

La Arcsa ha recordado a los propietarios de establecimientos de alimentos y bebidas que el cumplimiento de las normativas de higiene y el control de plagas son requisitos innegociables para su funcionamiento. Las sanciones por desacato a la autoridad, como en este incidente, conllevan las penalidades máximas contempladas en el marco jurídico ecuatoriano para proteger a los consumidores. (EL DIARIO)