Lo que se sabe del accidente que acabó con la vida de la familia Sanz en Palencia: salida de la carretera, una niña que sobrevivió…

Un fin de semana de desconexión en la costa cántabra se ha convertido en una tragedia automovilística que ha sacudido Valladolid. Iván Sanz, el director general de la bodega Dehesa de los Canónigos, su mujer Irene Garijo y sus tres hijos partieron este sábado rumbo a Santander para disfrutar de unas vacaciones exprés. Al día siguiente, el domingo, su vehículo se salió de la calzada a la altura del punto kilométrico 83, en la A-67 a la altura del municipio palentino de Herrera de Pisuerga, por causas que aún se desconocen y están siendo investigadas por la Guardia Civil. Este siniestro le costó la vida al matrimonio, de 48 y 45 años, y a sus dos hijos mayores, de 17 y 14 años. Solo sobrevivió Carlota, la hija menor de nueve años de edad. 

El accidente se produjo sobre las 16.20 horas, cuando el servicio de emergencias 112 recibió un aviso en el que se solicitaba asistencia para cuatro personas atrapadas en el interior de un vehículo. El turismo había salido de la vía, impactando hasta en dos ocasiones contra el quitamiedos del sentido contrario y dando varias vueltas de campana.

Hasta el lugar de los hechos se desplazó un amplio dispositivo compuesto por efectivos del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil, bomberos de los parques de Herrera de Pisuerga y Aguilar de Campoo, así como varias dotaciones sanitarias de Sacyl, entre ellas un helicóptero medicalizado, según ha informado el medio local Tribuna Valladolid. Los esfuerzos de los profesionales sirvieron para lograr rescatar con vida a la única superviviente, la hija menor del matrimonio. Carlota ha sido intervenida quirúrgicamente tras el siniestro en el Hospital Universitario de Burgos. La niña se encuentra “estable dentro de la gravedad”, según ha publicado la empresa en la que trabajaba su padre en un comunicado.

El citado medio ha concretado que entre los objetos recuperados del coche había juguetes de playa como cubos y palas, unas gafas de natación y un bronceador que evidencian la jornada de vacaciones de la que habría disfrutado la familia antes de emprender su vuelta a casa. Un hogar al que nunca llegaron. 

Sobre las circunstancias que rodean al accidente, las primeras investigaciones de las autoridades apuntan a una distracción o somnolencia del conductor, Iván Sanz, puesto que no hay otros vehículos implicados. Las autopsias de los cuatro cuerpos se han realizado este lunes antes de ser velados a las 17.00 horas en el Tanatorio de las Contiendas en Valladolid. 

Tras el accidente, la autovía permaneció cortada unas dos horas formándose largas colas de vehículos en la A-67, en sentido Palencia. Posteriormente, el tráfico fue redirigido por una ruta alternativa. Este siniestro se enmarca en un fin de semana tráfico que deja 14 muertos en las carreteras españolas coincidiendo con la primera operación salida del verano. 

Condolencias tras la tragedia

El fallecimiento de esta familia, natural de Valladolid, ha generado una multitud de mensajes de vecinos, empresas vinícolas y políticos expresando sus condolencias a los seres queridos de las víctimas. La mujer fallecida, Irene Garijo, era una  trabajadora de la Diputación de Valladolid, tal y como ha confirmado el presidente de dicha institución pública, Conrado Íscar. “Iván e Irene eran, cada uno desde su responsabilidad, colaboradores cercanos de una generosidad sin límites. Sus muertes nos dejan un vacío y un dolor que tardaremos mucho tiempo en poder superar“, ha publicado Íscar en sus redes sociales. 

“Profundamente consternado por el trágico accidente ocurrido en la A-67. Todo mi cariño y mi más sentido pésame a sus familiares y amigos. Deseo de corazón la recuperación de la niña herida“, ha posteado por su parte Alfonso F. Mañueco, presidente de la Junta de Castilla Y León. El ministro  de Transportes, Óscar Puente, también se ha unido a las condolencias y ha lamentado lo sucedido: “Terrible noticia y tremendo el dolor. Una gran persona y una gran familia. Hicieron mucho por el mundo del vino en Ribera del Duero”. 

Iván Sanz era una figura destacada dentro del sector vinícola. Desde el fallecimiento de su padre, Luis Sanz, ocupó el cargo de director general de la bodega Dehesa de los Canónigos y la convirtió en un referente internacional. La comunidad de aficionados al vino y la gastronomía Verema ha dedicado unas palabras a Sanz asegurando que “su labor, junto a su hermana Belén, fue determinante para consolidar el prestigio de la bodega, convirtiéndola en una de las referencias de la Ribera del Duero y en un proyecto muy querido por profesionales y aficionados”. 

“Quienes tuvimos la oportunidad de tratar con él recordaremos no solo a un gran bodeguero, sino también a una persona de trato afable, humilde y profundamente comprometida con su profesión. La pérdida de Iván, junto a la de su esposa y sus dos hijos, supone una tragedia de inmensas dimensiones que deja un vacío imposible de llenar”, ha concluido la comunidad en un escrito. 

Fuente: 20minutos.es