Diez recetas de helados caseros que no necesitan heladera y están buenos de verdad

Lo tenemos claro: no hay mejor helado que el que puedes encontrar en una buena heladería. Sin embargo, los helados caseros también tienen sus ventajas. Son más económicos, los puedes adaptar a tus gustos y tampoco hay que matarse para prepararlos, porque la mayor parte del trabajo lo hace tu congelador. Aquí tienes unas cuantas recetas para las que no hace falta tener una máquina heladera, capaces de bajar la temperatura en los días más tórridos.

Helado de fresa sin heladera

Tú, sí, tú, también puedes hacer helado en casa. Aunque no te compres el dichoso aparato y tu congelador se parezca a la pantalla final del Tetris. La clave está en descomplicarse la vida y usar un par de trucos, aceptando por el camino que no te va a quedar 100% perfecto, pero sí buenísimo. Para que un helado quede cremoso y cochinote, debe congelarse a la vez que se bate y airea. No hay más.

¿Que no tenéis semejante adminículo? Pues hacéis primero con las fresas una reducción similar a la mermelada, para eliminar toda el agua posible, la trituráis lo mejor posible y la mezcláis con la leche condensada y la nata montada. Al congelador con ella. Para conseguir la tan ansiada cremosidad, lo mejor es batir de nuevo el helado una vez esté casi congelado (los que quieran sacar nota que repitan este proceso), o incorporar otros ingredientes que ayuden a la untuosidad, como plátano o queso crema.

Otros métodos que funcionan son 1) batir la mezcla en un bol dentro de otro con hielo y sal, o 2) meter la receta base de cualquier helado en un bote hermético, éste a su vez en una bolsa o lata con hielo y sal gorda y agitar como si no hubiera un mañana. Pero queda mucho sol por delante y tendremos tiempo de sobra para ver estos y otros apaños.

Un consejo final: usad un táper o recipiente ancho y bajo, para que el helado tarde menos en congelarse y lo haga de manera más uniforme. Ya sólo os queda disfrutar y fardar de helado casero sin heladera. Muajajajá.

Yogur helado casero con melocotón

Lo llamamos yogur helado y no helado de yogur porque la textura que se logra no es tan cremosa y suave para catalogarlo como tal. Aún así, teniendo en cuenta el poquísimo esfuerzo que conlleva y la enorme facilidad de no tener que recurrir a una heladera, es un postre más que digno. Otra de sus ventajas es que puedes prepararlo con otras frutas como nectarina, albaricoques, fresas, moras o frambuesas, e incluso con melocotón en lata si pillas esta receta fuera de temporada.También lo puedes comer en cono

También lo puedes comer en cono© Julia Laich (EL PAÍS)

Helado de plátano y mantequilla de cacahuete

La mantequilla de cacahuete sirve para bastantes más cosas que para untar una tostada. Entre sus múltiples aplicaciones, en este vídeo descubrimos su utilidad para añadir cremosidad a un helado casero de plátano (y también para hacer aliños de ensalada o salsas para verduras o carnes, para reforzar el sabor de patés similares al hummus o para sustituir a la mayonesa en un sándwich o bocata).

Helado de chocolate de tres ingredientes

En nuestra sección El Comidistest pusimos a prueba cinco helados caseros de tres ingredientes que no necesitan máquina heladera. Descubrimos uno que está muy bien y otro que puede colar. Los demás podemos calificarlos de atentado contra el gelato, y la policía gastronómica ya ha sido informada de su existencia.

Semifrío de sabayón

En esta receta juntamos dos clásicos de la repostería italiana, usando un zabaione para aromatizar el semifreddo. El zabaione es una preparación básica de yemas, azúcar y vino, en proporciones iguales, que se espesa con cuidado hasta obtener una espuma muy aromática.'Zabaione' en italiano, sabayón en castellano

‘Zabaione’ en italiano, sabayón en castellano© Anna Mayer Mayer (EL PAÍS)

Helado de sésamo y miel en 15 minutos

La pregunta clave es “¿Por qué debería preparar helado en casa cuando puedo comprarlo en todas partes?”. En primer lugar, porque puedes hacerlo del sabor que te venga en gana: chocolate picante, queso y melocotón, azafrán, fresa, cereza o albaricoque. En segundo lugar, porque te ahorras una buena cantidad de azúcar (que nunca viene mal). Y en tercer lugar -y definitivo-, porque hay pocas más satisfactorias que comerte algo hecho por ti.Puedes hacerlo mientras ves un trozo de tu serie favorita

Puedes hacerlo mientras ves un trozo de tu serie favorita© Carlos Román (EL PAÍS)

Sandwiches de helado de limón exprés

Este helado exprés se monta en un momento con crema agria o crème fraîche mezclada con lemon curd, esa crema de limón británica que es una de las mejores cosas inventadas en las islas ídem. Si quieres rizar el rizo, el lemon curd lo puedes preparar en casa con nuestra receta. Como todo postre o dulce helado, necesita un tiempo para congelarse, es el único inconveniente que debes tener en cuenta. Lo demás son todo ventajas, un dulce sencillo, de sabor suave que puede preparar cualquiera que tenga una batidora sencilla para montar la mezcla.Adiós al helado que empieza con M y termina con 'bon'

Adiós al helado que empieza con M y termina con ‘bon’© Miriam García Martínez (EL PAÍS)

Helado de miso y caramelo salado

Aunque estamos acostumbrados a verlo en elaboraciones saladas, el miso es un ingrediente genial para platos dulces como esta tarta de queso sin gluten. Aporta la sal necesaria para cualquier postre -los postres también pueden estar sosos si no se les añade este sabor- y un toque umami que complementa muy bien con ingredientes como el chocolate, el caramelo o la mantequilla. En este helado destaca por encima del lácteo y lo convierte en algo a lo que es imposible resistirse.Mantel de pizzería italiana de película yanki

Mantel de pizzería italiana de película yanki© Claudia Polo (EL PAÍS)

Kulfi, el helado indio que nació antes que la nevera

Un kulfies, en realidad, un dulce muy sencillo; el postre callejero más popular de la India tenía que serlo. En esencia, consiste en una leche reducida a fuego lento que se adereza con azúcar, especias como cardamomo o azafrán y frutos secos como almendras o pistachos troceados. Esa mezcla se congela y ya está lista para ser servida en paletas, en bolas o en el matka kulfi, el recipiente de barro donde tradicionalmente se congelaba. A partir de aquí, el cielo es el límite.Rico kulfi de mango

Rico kulfi de mango© Wikimedia Commons (EL PAÍS)

Polvito helado

Que sí, que ya sabemos que esta no es una receta de helado casero. Pero permítenos la pequeña trampa, porque el polvito helado es una maravilla que vale la pena recordar. Este postre popular en Canarias es una auténtica bomba (merengue, nata, dulce de leche y galleta), pero es de esas bombas que hacen feliz. La combinación es contundente, pero para el verano esta inyección de azúcar en vena se puede hacer un poco más refrescante si se congela y se toma casi como una tarta helada.

Bonus track: 10 cosas inesperadas que puedes hacer con helado

¿Qué podemos hacer con helado, más allá de ponerlo en una tarrina o un cono y rechupetearlo como si fuera a desaparecer de la faz de la tierra? Para ayudarnos en la labor de investigación contamos con la ayuda de uno de nuestros heladeros favoritos, Massimo Pignata, al que ya hemos hecho valorar helados industriales a ciegas y alguna perrería más. Desde los 12 metros cuadrados escasos de DelaCrem nos mandan sabios consejos para darle buen uso al postre/merienda/picoteo veraniego por excelencia.

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