Desarticulamos una estructura narcodelictiva con conexiones europeas y detuvimos a 18 individuos en varias provincias

La Policía Nacional del Ecuador, en coordinación con la Fiscalía General del Estado y con la Europol, ejecutó la madrugada del 9 de julio de 2026 la operación denominada “Gran Fénix 0043–Azkaban”, orientada a desarticular una estructura narcodelictiva transnacional dedicada al envío de cocaína hacia diferentes países de Europa.

La intervención se desarrolló de manera simultánea en las provincias de Esmeraldas, Guayas, Azuay y El Oro, así como en el Distrito Metropolitano de Guayaquil. El operativo contó con la participación de servidores policiales de los subsistemas investigativo, preventivo y de inteligencia, quienes, tras varios meses de diligencias, lograron identificar, localizar y detener a los presuntos integrantes de esta organización criminal.

Como resultado de la operación, 18 sujetos fueron vinculados a la investigación por el presunto delito de delincuencia organizada. De ellos, 11 fueron aprehendidos durante la intervención, mientras que otras siete ya se encontraban privadas de libertad en distintos centros penitenciarios del país y, tras el desarrollo de las diligencias investigativas, fueron relacionadas con este hecho delictivo. Entre los investigados constan dos sujetos identificados como objetivos relevantes dentro del proceso.

Uno de los principales investigados es Jakimiec T., ciudadano de nacionalidad polaca, considerado Objetivo de Alto Valor (OAV) y requerido mediante difusión roja de Interpol, emitida en Polinia por delitos relacionados con el tráfico internacional de drogas. Este individuo había sido aprehendido el 09 de junio de 2026, durante la operación “Varsovia”, relacionada con la investigación, ejecutada en la provincia de Santa Elena, donde fue localizado en un inmueble ubicado en una zona de alta plusvalía.

Asimismo, fue detenido Daci P., ciudadano de nacionalidad albanesa, identificado como Individuo de Interés Penal Relevante (IIPR). De acuerdo con las investigaciones, sería uno de los presuntos líderes de la estructura y habría cumplido funciones como enlace entre organizaciones narcodelictivas albanesas y grupos criminales ecuatorianos para coordinar el acopio, traslado y envío de sustancias ilícitas ocultas en cargas de exportación.

Los elementos investigativos permitieron establecer que la organización tendría nexos con clanes de las mafias albanesa y polaca, grupos armados colombianos y estructuras de delincuencia organizada que operan en Ecuador.

La red habría mantenido presencia en las provincias de Esmeraldas, Guayas, Azuay y El Oro, así como en el cordón fronterizo colombo-ecuatoriano. Sus integrantes presuntamente cumplían funciones específicas dentro de una estructura jerarquizada que habría operado desde el año 2019.

Según las investigaciones, la organización se dedicaba al tráfico internacional de sustancias catalogadas sujetas a fiscalización hacia Países Bajos, Bélgica, Alemania, Italia, Dinamarca y Polonia.

Para mantener contacto con integrantes ubicados en diferentes partes del mundo, los investigados habrían utilizado dispositivos electrónicos encriptados, mediante los cuales coordinaban actividades logísticas, operativas y financieras con organizaciones criminales internacionales.

La sustancia ilícita habría sido abastecida desde laboratorios ubicados en zonas fronterizas con Colombia y posteriormente trasladada mediante corredores terrestres dentro del territorio ecuatoriano.

La droga era presuntamente acopiada, custodiada y ocultada en contenedores con carga lícita de exportación, entre ellos banano, café, mariscos, madera y productos enlatados, para posteriormente ser enviada por vía marítima hacia puertos europeos.

Además, los líderes de la organización habrían constituido empresas utilizadas como fachadas para facilitar la exportación de grandes cantidades de cocaína. Una vez que los cargamentos llegaban a su destino, otros integrantes de la estructura se encargaban de la extracción, distribución y comercialización de la sustancia ilícita.

La organización investigada estaría relacionada con la incautación de aproximadamente 7.5 toneladas de clorhidrato de cocaína, decomisados durante siete procedimientos antidrogas ejecutados entre los años 2020 y 2021.

Estos resultados representan una afectación económica estimada de 225 millones de dólares al mercado ilícito internacional, debilitando de manera directa las fuentes de financiamiento y la capacidad operativa de esta estructura transnacional.

Durante la operación también se incautaron 14 terminales móviles, considerados elementos de interés investigativo. Los dispositivos fueron fijados, levantados e ingresados bajo la respectiva cadena de custodia para las pericias técnicas correspondientes.

Las personas detenidas fueron puestas a órdenes de la autoridad competente para el desarrollo de la audiencia de formulación de cargos y la continuación del proceso legal, en estricto respeto del debido proceso y la normativa vigente.

Esta operación se desarrolló en el marco de la Estrategia Operacional 3D, orientada a debilitar, desorganizar y desarticular las estructuras criminales que operan dentro y fuera del territorio nacional.

La Policía Nacional del Ecuador reafirma su compromiso de combatir frontalmente el narcotráfico y la delincuencia organizada transnacional, fortalecer la cooperación internacional y afectar las capacidades logísticas, financieras y operativas de las organizaciones criminales que amenazan la seguridad, el orden público y la paz del país.