El juicio contra Nicolás Maduro por cargos de narcotráfico en EE.UU. comenzará el 1 de junio de 2027

El juicio por narcotráfico contra el expresidente de Venezuela Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quedó fijado para iniciarse el próximo 1 de junio de 2027, según anunció este miércoles un juez en Nueva York.

Maduro y Flores fueron detenidos el pasado 3 de enero durante una insólita operación militar de EE.UU. en Venezuela, tras la cual fueron trasladados a Nueva York donde enfrentan acusaciones por diverso delitos, incluidos conspiración para cometer narcoterrorismo y posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos.

El exgobernante y su esposa se han declarado inocentes de estos cargos.

En caso de ser condenado, Maduro podría enfrentar una pena de cadena perpetua.

Este miércoles ambos fueron trasladados a una audiencia judicial, donde el juez federal de distrito Alvin Hellerstein fijó la fecha de comienzo del juicio, acogiendo una propuesta presentada tanto por la Fiscalía como por los abogados defensores para que el proceso se inicie en junio de 2027.

Antes de que eso ocurra, sin embargo, se espera que la defensa de Maduro presente mociones para desestimar el caso.

Este miércoles, el tribunal fijó una vista para el 17 de noviembre en la que se abordarán esas mociones, según informa Reuters.

Barry Pollack, abogado defensor del expresidente, dijo que su solicitud se basará en el argumento de que Maduro es jefe de Estado de un país soberano, por lo cual debería contar con inmunidad judicial.

De hecho, durante su primera comparecencia ante la justicia estadounidense, el 5 de enero pasado, Maduro se declaró “prisionero de guerra”.

Silencio en el tribunal

Una mujer junto a una bandera de Venezuela en una calle de Nueva York.
Pie de foto,Manifestantes a favor y en contra de Maduro se congregaron a las afueras del tribunal.

Manifestantes tanto a favor como en contra del arresto de Maduro se congregaron el miércoles frente al tribunal.

La sala de audiencias estaba repleta de espectadores, y algunas personas hicieron fila durante horas para tener la oportunidad de ver a Maduro en persona.

Antes de que comenzara la audiencia, un funcionario del tribunal advirtió al público que permaneciera sentado y que “no podían decirle nada”.

Quien no respetara las normas de comportamiento en la sala “podría tener sus propios problemas legales”, advirtió el funcionario.

La mayoría de los asistentes siguió sus instrucciones cuando Maduro y Flores fueron conducidos a la sala poco después del mediodía, aunque algunos murmuraron o contuvieron la respiración al verlo pasar.

Maduro, que vestía un uniforme de reo de color beige pero no llevaba esposas, hizo un gesto de saludo al público mientras caminaba hacia su asiento en la mesa de la defensa.

Él y Flores permanecieron sentados en silencio, usando auriculares para la traducción, mientras sus abogados conversaban con el juez.

Cuando llegó el momento de retirarse, Maduro se puso de pie. Se volvió hacia el público y saludó una sola vez con la mano antes de desaparecer en las entrañas del tribunal bajo la custodia del Servicio de Alguaciles de EE.UU.

La audiencia duró unos 20 minutos.

Entre el antiimperialismo y el apoyo a Trump

Un hombre con cabello corto y barba recortada. Lleva anteojos y tiene colocada sobre sus hombros una bandera de Venezuela.
Pie de foto,Wilmer Contreras acudió al tribunal para dar su apoyo al juicio contra Maduro.

Aunque guardaron silencio dentro del tribunal, los defensores y críticos de Maduro sí se hicieron escuchar afuera del mismo.

“Hoy protestamos afuera del falso juicio sabiendo que los verdaderos delincuentes están en la Casa Blanca y en Wall Street”, dijo una mujer que portaba una pancarta que decía en inglés: “liberen al presidente Nicolás Maduro, liberen a Cilia Flores, larga vida a la revolución bolivariana”.

“EE.UU. busca poner de rodillas a cualquier nación que quiera ejercer la autodeterminación sobre sus propios recursos. Y no lo vamos a permitir”, gritó en un micrófono mientras describía el proceso en el contexto de “la lucha entre el imperialismo estadounidense y las naciones oprimidas”.

En la otra acera (política) y ataviado con una bandera de Venezuela a modo de capa, Wilmer Contreras manifestó a la BBC su apoyo al juicio en marcha.

“Estoy aquí hoy para representar a mi país. Pidiéndole a la justicia de EE.UU. que condene a Maduro. Sé que es un proceso largo, pero estamos aquí para decirles como venezolanos que estamos de acuerdo con lo que le hacen a Maduro. Estamos de acuerdo con la forma como lo arrestaron”, dijo.

“Sé que hay personas aquí apoyando a Maduro, pidiendo que los liberen. Está bien. No sé por qué están aquí, probablemente porque están en contra de Donald Trump, pero como venezolano yo apoyo a Donald Trump, quiero a Donald Trump por lo que hizo con mi país”, agregó.

Fuente: BBC News Mundo