Es cuestión de pocos días para que -el otrora intocable hombre duro del correísmo- José Serrano sea acusado por Fiscalía como parte de la estructura de criminales que planificó y financió el vil asesinato del periodista y candidato presidencial, Fernando Villavicencio. Hoy debió llevarse a cabo la audiencia de formulación de cargos, pero un «conveniente» problema dental del abogado de otro de los presuntos criminales (Ronny Aleaga), forzó a que esta se difiera. Sin embargo, Serrano ya transita por su mala hora.
También han sido nombrados por Fiscalía como presuntos autores intelectuales, Xavier Jordán (acusado en el tema de corrupción hospitalaria y en el caso Metástasis), y Daniel Salcedo, supuesto vínculo entre Los Lobos y los políticos involucrados. A todo ellos, Fernando Villavicencio los expuso al revelar sus casos de corrupción.
La “suerte” o una especie de manto de inmunidad o impunidad de la que gozaba Serrano, al parecer se le acabó. Su estatus legal se complica. En la página del Satje, desde el 18 de agosto pasado, se puede apreciar la causa abierta por asesinato en su contra. También es investigado por difusión de información reservada en el caso del asesinato del fiscal César Suárez. Sin embargo, aún no tiene medidas cautelares.

Entre tanto, en EEUU, donde Serrano se mantenía disfrutando de sus millonarias propiedades (casa, autos de alta gama, spa, empresas), también se presentó una denuncia en su contra ante el fiscal Jason Reding Q, el 21 de agosto pasado. Lo hizo Diego Vallejo, quien se desempeñó como consultor de la Secretaría de Inteligencia, fue parte de la Corporación Transparencia por Ecuador y trabajó en el Ministerio del Interior, en la administración de Serrano.


Detención fue el principio del fin
Quienes recuerdan a Serrano, nacido en Cuenca y proveniente de una familia donde ambos padres eran jueces, dicen que Serrano parecía una persona tranquila, hasta antes de enrolarse en el correísmo o de conocer al fiscal Galo Chiriboga.
En Quito, vivió en la Guangüiltagua y caminaba por el Parque Metropolitano con sus hijos y su perro. Nada que ver con su casa avaluada en al menos 2 millones en Ave. Doral, en Miami Florida o el centro estético Mint Wellness de Christiansen, en Coral Gables.
A Serrano le han puesto sobrenombres de todo tipo: a veces se refieren a él como “el enano”, “lord Farquad” e incluso como “compadrito lindo”. Este último apodo, se debió a un audio presentado por el fiscal Baca Mancheno en el que hablaban el ex contralor Carlos Pólit, ahora procesado en EEUU y José Serrano. Pólit lo llamaba coloquialmente “compadrito lindo”, mientras ambos planificaban sacar de su cargo al fiscal.
Serrano fue retenido el 7 de agosto pasado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) y ya lleva 19 días en un centro de detención migratorio. Sus audiencias migratorias se han diferido por dos ocasiones. Todo apunta a que EEUU podría decidir deportarlo para que responda en la acusación por el crimen de Fernando Villavicencio.
Hay muchas teorías sobre por qué fue detenido: que lo estaban vigilando, que fue una infracción de tránsito, que salía tomado con cierta compañera sentimental, que fue arrestado en su casa por tener solo una visa de turismo. Ninguna ha sido confirmada…
Lo cierto es que este hecho, sumado al anuncio de la formulación de cargos en el caso Magnicidio FV, fueron el principio del fin de sus gloriosos días de privilegio, en los que ni jueces, ni fiscales, ni miembros anticorrupción se atrevieron a procesarlo, por más escándalos que rodeaban su vida política.
Situación en EEUU


También en EEUU, se estarían armando casos en su contra, pero aún nada concreto. Diego Sánchez, el zar de los seguros, por ejemplo aseguró durante el juicio a Pólit, en EEUU, que cometió delitos junto con Serrano, aunque no especificó si fueron en EEUU o en Ecuador.
También podrían estar en la mira dos empresas en EEUU creadas por María Paula Christiansen (pareja sentimental de Serrano) con el ex secretario de Inteligencia del Estado, Rommy Vallejo Vallejo, el mismo que estuvo involucrado en casos de corrupción. Los nombres de Christiansen, Serrano y Vallejo también salieron recientemente a la luz por una denuncia de espionaje a una empresa de EEUU que vendió chalecos al Gobierno de Daniel Noboa.
Ahí se conoció que los antes mencionados hicieron espionaje a esa empresa. Los frutos de este trabajo fueron difundidos -casi sin sorpresa- por La Posta, caja de resonancia de los más oscuros personajes de la historia del país.
De esta manera Serrano vive su “mala hora” al ver afectada su vida de opulencia en EEUU.
Los pecados de Serrano
José Ricardo Serrano Salgado, abogado y político ecuatoriano de 55 años. Fue el líder del brazo de seguridad del Gobierno de Rafael Correa. Se desempeñó como Ministro del Interior desde el 13 de mayo de 2011 hasta el 15 de noviembre de 2016.
También fue el asambleísta más votado en 2017 (Alianza País) y luego ocupó el cargo de presidente de la Asamblea Nacional de Ecuador desde el 14 de mayo de 2017 hasta el 9 de marzo de 2018 (ya durante el morenismo). En esa fecha fue destituido por la Asamblea Nacional, por supuesta conspiración, justamente por la llamada del “compadrito lindo”.
En cambio en noviembre del 2021, en medio de investigaciones sobre el desfalco al fondo del Isspol, el presidente de la Comisión de Fiscalización Fernando Villavicencio hizo pública una prueba en la que demostraba cómo María Paula Christiansen, quien en ese momento era su pareja sentimental, había recibido un cheque por $230.000 dólares.
Ese cheque lleva la firma inconfundible del propio Jorge Cherrez, acusado de haberse alzado con los dineros del Isspol. Fernando le mostró el cheque a Serrano, en plena sesión de la Comisión de Fiscalización. En ese momento, Serrano no pudo más que reconocer que se hizo el pago a su pareja, por un supuesto contrato de su SPA Store UIO.

A lo largo de su trayectoria política, Serrano estuvo salpicado por numerosos escándalos que tenían que ver con corrupción y evidentemente, con narcotráfico. Varios de ellos fueron detallados por Diego Vallejo en su denuncia a la Fiscalía de Miami.
La relación con alias ‘Gerald’
El abogado Luigi García denunció a Serrano de manera pública por haberle pedido que defienda a alias Gerald (el Pablo Escobar ecuatoriano). También lo acusó de haber planificado asesinarlo, justamente por haber denunciado lo sucedido. En su momento, García aseguraba que existía evidencia de los “vínculos con el narcotráfico de José Serrano”.
El caso de David Romo
También se lo requiere para que diga lo que sabe sobre la desaparición de David Romo. Serrano, según lo asegura el abogado Juan Pablo Albán, le dijo a Alexandra Córdova, madre de David Romo, que conocía que fueron policías los que lo desaparecieron. La Asamblea Nacional solicitó su comparecencia, junto con el exfiscal Galo Chiriboga, en el caso de ocultamiento estadístico.
Los 10 de Luluncoto
El caso 10 de Luluncoto también tiene la impronta de Serrano. Hay unos chats en los cuales el Juez Juan Pablo Hernández menciona que las pruebas fueron montadas. Juan Pablo Hernández, según Vallejo, ha dicho que para llegar a José Serrano se debería investigar al ex ministro Javier Córdova y a Ledy Zúñiga. Hernández asegura que Córdova y Zúñiga manejan millones de dólares y que son los que hacen el trabajo sucio para que Serrano siempre termine con las manos limpias.
Caballos y patrullas
El 13 de marzo de 2014, Serrano dispuso, mediante el acuerdo ministerial N° 4042, que la titular de la Dirección Administrativa, María Paula Christiansen, firme contratos de emergencia para la institución policial. Así manejó más de $330 millones, y estuvo a cargo de la compra de caballos, chalecos, patrullas y material relacionado para la emergencia de la policía del Ecuador.
Secuestro a Fernando Balda
José Serrano Salgado está involucrado en el secuestro e intento de asesinato de Fernando Balda en la ciudad de Bogotá-Colombia, caso en el que el ex presidente Rafael Correa está procesado como el autor intelectual y por el cual también se encuentra prófugo de la justicia.
¿Dilema sobre la deportación de Serrano?
De los cuatro presuntos instigadores del crimen de Fernando Villavicencio, tres: Aleaga, Serrano y Jordán, están fuera del país. El cuarto, Daniel Salcedo, está preso y colabora con información.
Por ello, la posible deportación de Serrano genera gran expectativa. Esta posibilidad tiene apoyos y oposición.
El propio Diego Vallejo dijo hace pocos días, en redes sociales, que no sería conveniente que lo traigan a Ecuador, porque seguramente no tendría un verdadero castigo. Además, consideraba que en EEUU podrían juzgarlo de manera más rigurosa.
Hace pocos días, Fernando Balda, recordó justamente que a pesar de una serie de escándalos que involucraron a Serrano no hubo, hasta ahora, una sola Fiscalía que se haya atrevido a vincularlo dentro de un proceso judicial.
Para Balda, lo que ocurrió fue que Serrano tuvo tanto poder, colocó tantos fiscales, tantos operadores dentro del sistema judicial que nadie se atrevía a procesarlo.
Sin embargo, hizo votos para que la Fiscalía reabra los procesos que, viciadamente, se cerraron. Recordó que en el caso de su secuestro, Raúl Chicaiza, uno de los secuestradores, habló con José Serrano sobre el tema.
“Ojalá que esa detención se traduzca en justicia para los ecuatorianos y la única forma es que se lo deporte al Ecuador y que se lo detenga y que se inicie una revisión de todos los procesos que han sido a mi criterio oscuramente archivados o detenidos”, dijo.
La hija de Serrano, Verónica Serrano también se pronunció sobre la situación de su padre y aseguró que si llegara a pisar el país lo matarían. El abogado de Serrano, Carlos Luis Manosalvas Silva, dijo la mañana de este 26 de agosto, tras diferirse la audiencia, que su defendido no debería recibir medidas cautelares. Según él ya leyó 70 cuerpos del caso y no encontró «nada» en contra de su cliente. (PERIODISMO DE INVESTIGACION LA FUENTE)
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