“¡Justicia para D10S!”: los fans de Maradona protestan a las puertas del juzgado y critican que al astro “le abandonaron y murió solo”

“Mientras Maradona se ahogaba a gritos en tres litros de agua, el silencio fue letal y la indiferencia criminal los tuvo a todos como cómplices”. Con estas palabras ha comenzado este martes el alegato inicial Patricio Ferrari, el fiscal encargado del caso por la muerte del exfutbolista argentino Diego Armando Maradona en el que se acusa a siete miembros de su equipo médico de homicidio simple con dolo eventual. Estas palabras se escuchaban por segunda vez, ya que el juicio es una repetición del anulado el año pasado cuando se inhabilitó a una de las juezas por haber participado sin autorización y en medio del caso en la grabación de un documental.

Desde esta semana cada martes y jueves por los próximos tres meses se irán llevando a cabo las audiencias en las que se volverán a presentar todas las evidencias expuestas el año pasado, incluso las declaraciones testimoniales. Sin embargo, la lista de testigos se ha reducido más de la mitad, por lo que serán cerca de 90 los testigos que tengan que acudir a declarar en los tribunales del municipio de San Isidro, en la provincia de Buenos Aires.

Además de los jueces, los acusados y los abogados, una veintena de seguidores acudieron también este martes a las puertas del juzgado para “apoyar a la familia”, ataviados con camisetas con la cara de Maradona y colgando pancartas con su imagen y su apodo: ‘D10S’, en referencia al número con el que jugaba cuando era futbolista. Una de las personas que desde las 8:30 de la mañana estuvo en la calle gritando el nombre del astro argentino fue Alejandra Marciotra, presidenta del club de fans de Claudia Villafañe (primera esposa de Maradona). “Diego es el ausente más presente que tenemos. Le amamos a él y a la familia, por eso venimos a apoyarles y ayudarles”, afirma Marciotra.

Alejandra Marciotra, presidenta del club de fans de Claudia Villafañe (primera esposa de Maradona)
Alejandra Marciotra, presidenta del club de fans de Claudia Villafañe (primera esposa de Maradona)CARLOS P. PALOMINO

Fue precisamente con la llegada de los familiares, y en concreto de dos de sus hijas mayores, Dalma y Gianinna, cuando se generó un caos en la calle al abordarlas la prensa para tratar de conocer su opinión sobre este nuevo juicio, dado que en el anterior habían declarado que el equipo médico “las engañó” y que habían cometido una dejación de funciones que llevó a la muerte a su padre. Para evitar la aglomeración y que pudieran entrar al juzgado, el abogado de la familia, Fernando Burlando, dio unas declaraciones en la que aseguró que siguen confiados en que se pueda hacer justicia. Burlando afirmó ya en sede judicial que el astro “fue asesinado” y que las actitudes de los médicos no “fueron negligencias ni meras omisiones”, sino que “sabían la peligrosidad que implicaban su actos”.

Esto mismo alegan los seguidores de Maradona al otro lado del muro de la sala del tribunal. Alejandra Matriarca afirma frente a una pancarta hecha por ella misma que no cree que Maradona muriera de muerte natural, “sino que fue abandonado con desidia y murió solo porque los que le tenían que cuidarlo no hicieron su trabajo”. También apunta a esa hipótesis Agustín Matyor: “Después de todas las audiencias y horas de declaraciones, algo muy traumático para la familia, sobre todo al escuchar el tema la autopsia, es vil y vergonzoso el accionar de la casta judicial argentina que terminó anulando el juicio y (la familia) tienen que volver a pasar por todo ese calvario”, responde a este medio mientas mientras sostiene su mate frente a las puertas del juzgado.

La familia insiste en la negligencia, los médico lo niegan

Según se pudo saber en el juicio del año pasado, durante la autopsia uno de los peritos forenses aseguró que el corazón del futbolista tenía signos inequívocos de “una larga agonía” de “hasta doce horas”. Además, tras analizar el cuerpo, se afirmó que su muerte se produjo por un “edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica agudizada”, ya que tenía una cirrosis hepática, una patología pulmonar desde hace tiempo, un “aumento monstruoso” de la cavidad abdominal e importantes alteraciones en sus riñones y el corazón, que según se supo en las sesiones del juicio, pesaba “más del doble de lo normal”.

Agustín Matyor y otro seguidor, a la puerta del Juzgado.
Agustín Matyor y otro seguidor, a la puerta del Juzgado.CARLOS P. PALOMINO

Este martes el fiscal Ferrari aseguró nuevamente que los imputados “abandonaron a Diego Armando Maradona, condenándolo a su suerte” y que existieron “múltiples alarmas” que los médicos “decidieron no escuchar”. Además, aseguró que la decisión de tratar al astro por fuera de una institución médica fue producto del “engaño, la estafa y la manipulación a la familia” y que “el más modesto hospital le hubiese salvado la vida a Diego”.  La decisión de llevar a cabo los cuidados de Maradona fuera de un centro médico, las condiciones de esa casa y la calidad de la atención forman parte de los temas centrales del juicio, ya que permitirán comprender si su muerte fue evitable o no.

Que todos los tratamientos siguieron los protocolos marcados es lo que han alegado este martes las defensas de la psiquiatra Agustina Cosachov, acusada de no proporcionar la medicación de manera adecuada a Maradona, desentenderse de los efectos adversos y no asistir al astro con maniobras de reanimación; el neurocirujano y médico de cabecera de Maradona, Leopoldo Luque; el psicólogo Carlos Díaz; la doctora y coordinadora de la empresa de medicina privada Swiss Medical, Nancy Forlini; el médico Pedro Di Spagna; el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón.

Los argentinos, y quizá también mucha gente sin voz en todo el mundo, tenemos una deuda de gratitud con Diego que excede a las alegrías que nos pudo dar como deportista

El 25 de noviembre de 2020 el mundo despertó con la noticia de la muerte de Maradona pocas semanas después de haber cumplido sesenta años. Su salud ya estaba muy deteriorada, pero nadie esperaba que su muerte llegaría de manera tan repentina. Una noticia que conmocionó a toda una sociedad para la que Maradona es un ídolo nacional cuya imagen todavía hoy decora las paredes de miles de calles en todo el país. “Los argentinos, y quizá también mucha gente sin voz en todo el mundo, tenemos una deuda de gratitud con Diego que excede a las alegrías que nos pudo haber dado como deportista. Creo que hay una cuestión de reciprocidad y de respeto en querer devolver el cariño que uno recibe”, recuerda Agustín Matyor mientras se mira su camiseta, en la que se puede leer “justicia x D10S”.

Fuente: 20minutos.es