Afectamos una organización delictiva vinculada a los delitos de asociación ilícita, robo de autopartes, accesorios de vehículos y secuestro en Quito

La madrugada del 22 de abril de 2026, la Policía Nacional del Ecuador, a través de la Unidad Nacional de Investigación de Delitos Contra la Propiedad – Brigada Anticriminal, mediante técnicas de inteligencia y perfilamiento criminal, se ejecutó el operativo «Omega» en la ciudad de Quito, logrando la aprehensión de cuatro presuntos integrantes de la estructura criminal “Los Lobos”, vinculados a delitos de asociación ilícita, robo de autopartes y secuestro.

Esta estructura criminal tenía como base la ciudad de Quito, pero operaba de manera itinerante, desplazándose hacia los valles de Cumbayá, Machachi y otros sectores de Pichincha, extendiendo además su accionar a provincias como Cotopaxi e Imbabura, con el objetivo de evadir controles policiales y continuar cometiendo delitos.

Por otro lado, se trataba de una organización altamente estructurada, que planificaba sus delitos, identificaba previamente a sus víctimas, vigilaba el entorno, utilizaba vehículos con placas alteradas y actuaba con violencia, empleando armas de fuego y armas blancas para someter a los ciudadanos en cuestión de minutos.

De manera que, el modus operadi de la estructura delictiva operaba bajo la modalidad de asociación ilícita, con una planificación previa y una clara división de funciones que les permitía ejecutar sus delitos con rapidez y precisión.

Asimismo, utilizaban vehículos de gama media, en muchos casos con placas retiradas o alteradas para evadir los sistemas de videovigilancia, seleccionaban a sus víctimas mediante labores de perfilamiento, enfocándose en personas que transitaban o estacionaban en zonas con baja iluminación o escasa presencia policial, especialmente propietarios de vehículos cuyas autopartes tienen alta demanda en el mercado ilegal.

Por lo tanto, actuaban entre 10 y 15, mientras unos integrantes vigilaban el entorno, otros abordaban directamente a las víctimas utilizando armas de fuego y armas blancas para intimidar y someterlas. En varios casos, empleaban altos niveles de violencia, llegando a maniatar a las víctimas y abandonarlas en lugares desolados para asegurar su huida y facilitar el desmantelamiento de los vehículos.

Por consiguiente, el impacto de estas acciones era significativo, generando pérdidas económicas por el robo de accesorios electrónicos y pertenencias, dejando vehículos completamente inoperativos y afectando directamente la movilidad y sustento de los ciudadanos. Además, provocaban afectaciones físicas y psicológicas debido a la violencia ejercida, incrementando la percepción de inseguridad.

Finalmente, esta organización no operaba de forma aislada, sino que utilizaba los principales ejes viales para movilizarse entre distintas jurisdicciones, concentrando sus actividades en zonas urbanas y periféricas de alta densidad poblacional, con rutas de escape hacia valles y sectores rurales.

Los servidores policiales lograron la aprehensión de cuatro ciudadanos quienes fueron puestos a órdenes de la autoridad competente para continuar con el trámite pertinente y responden a los nombres de:

  • Rolando D., quien registra antecedentes por asociación ilícita y por robo.
  • Sonia A., quien registra antecedentes por robo.
  • Darwin D., quien registra antecedentes por robo.
  • Elian F.

Además, se encontraron los siguientes indicios:

  • 06 allanamientos
  • 01 vehículo recuperado
  • 04 detenidos
  • Dinero en efectivo
  • Prendas de vestir
  • Varios equipos móviles

Con esta intervención, la Policía Nacional asesta un golpe contundente a esta estructura delictiva, que generaba pérdidas económicas, afectaciones psicológicas y un alto nivel de inseguridad en la ciudadanía.