Domènica Guaipacha representa a Domo Inmobiliaria candidata a Reina Colosal 2026, hoy conoceremos màs de ella.
Radio Colosal cumple 52 años y, en esta ocasión, nos acompaña una de nuestras bellas candidatas a Reina de Radio Colosal: Doménica Nicole Pacha Martínez, representante de Domo Constructora.
Fernando:
Amigos queridos, un gusto saludarles, siempre un placer. Estamos cumpliendo 52 años como Radio Colosal y hoy tengo el gusto de saludar a una de nuestras bellas candidatas a Reina de Radio Colosal. Doménica, bienvenida. Es un placer tenerla con nosotros. Cuéntenos su nombre y algunos datos sobre usted.
Doménica:
Muy buenas tardes con todos los oyentes. Igualmente, es un gusto estar aquí con ustedes.
Me presento: soy Doménica Nicole Pacha Martínez, de la ciudad de Ambato. Tengo 22 años y actualmente me encuentro estudiando Odontología.
Fernando:
¿Qué estudia usted?
Doménica:
Estudio Odontología.
Fernando:
Una carrera difícil.
Doménica:
Sí, es muy complicada, ya que vemos cómo devolverles la tranquilidad, la armonía y la sonrisa a los pacientes. Entonces, es muy exigente, pero también es una carrera muy bonita en todos los sentidos.
Fernando:
¿Por qué se orientó hacia la Odontología? ¿Alguien le dijo: “Hay que empezar a sacar los dientes de todos”?
Doménica:
(Ríe). No. En realidad, fue por una experiencia personal.
Una vez, mi madre fue al odontólogo y regresó a casa porque no le paraba la sangre. Cuando uno tiene dolor de barriga o de cabeza, más o menos sabe qué hacer, puede tomar una pastilla; pero cuando se trata de la boca, yo no sabía qué hacer.
Entonces, desde ahí me nació la curiosidad por conocer qué era la Odontología, todo ese mundo, y por eso decidí estudiar esta carrera.
Fernando:
¿Y qué dijeron sus padres cuando usted les anunció: “Quiero ser odontóloga”?
Doménica:
Me dijeron que lo pensara bien. Yo iba a ser la primera de la familia en estudiar esa carrera, pero siempre conté con el apoyo absoluto de ellos. Estaban muy contentos. Querían que estudiara algo relacionado con la salud.

Fernando:
Ahora que ya está en la carrera, ¿cuál es la diferencia entre el colegio y la universidad? ¿Qué sintió cuando llegó por primera vez y dijo: “Bueno, estoy lista… o no estoy lista”?
Doménica:
Primero, muchos nervios. Demasiados nervios.
No es para nada igual el colegio y la universidad; es muy diferente. Como primera impresión, estaba muy nerviosa. Tenía miedo de no hacer amigos, de no encontrar compañeros y, además, tenía mucho miedo de los doctores porque decían: “No, es que en la universidad todos son muy exigentes”.
Y sí, son muy exigentes. Pero es lógico: estás formándote profesionalmente. Entonces, hay que ser muy responsable y exigente con uno mismo.
No es nada que no puedas llevar o controlar. Con el paso de los años he ido mejorando y, ahora, puedo decir que me gusta más el ámbito universitario que el colegio.
Fernando:
Interesante. A ver, si mal no me equivoco, primero se estudia Medicina y después se hace la especialidad. ¿Es así?
Doménica:
No. Odontología es una carrera aparte de Medicina. Es completamente independiente. El sistema de formación es diferente y no necesitas estudiar primero Medicina para después estudiar Odontología.
Fernando:
Y una vez que concluya su carrera, seguramente vendrá una especialidad. ¿Cuál sería?
Doménica:
Todavía no estoy completamente decidida. Mi hermana es cosmetóloga y tricóloga, entonces también me llama la atención esa rama.
Me encantan los niños, así que tal vez podría especializarme en algo relacionado con la estética dental para niños. También me interesa la armonización facial. Y si finalmente me voy por los niños, escogería Odontopediatría.
Estoy entre esas dos opciones.
Fernando:
¿Qué le gusta más de cada una? ¿Qué le atrae de la Odontopediatría y qué le atrae de la estética dental o la armonización facial?
Doménica:
En Odontopediatría me atrae mucho el amor que tengo por los niños. Me gustaría estar en consulta con ellos. Aunque son un poco inquietos, me gustaría ayudarles, ver su sonrisa después del procedimiento e incentivarlos para que aprendan a cuidar mejor sus dientecitos.
En cuanto a la armonización facial, me gusta porque mi hermana está en esa rama y, de alguna manera, ya conozco un poco más cómo funciona. También me gusta esa sensación de que un paciente pueda salir feliz, sentirse bien consigo mismo y recuperar la confianza en su sonrisa.
Fernando:
Qué interesante. Ahora, hablando de su participación con nosotros, usted representa a Domo Constructora.
Doménica:
Sí, a Domo Constructora.
Fernando:
Cuéntenos, ¿qué la acercó a Domo?
Doménica:
Mi primo es parte de Domo Constructora. Él hizo la gestión para que yo pudiera participar.
Fernando:
¿Fue fácil convencerlo?
Doménica:
Sí, fue fácil. Nuestra familia es muy unida y, cuando podemos apoyarnos y darnos la mano unos a otros, siempre estamos ahí. Eso es la familia.
Por eso dije que sí y estoy aquí representando a Domo Constructora.
Fernando:
¿Y qué dijeron sus padres cuando se enteraron?
Doménica:
No sabían. Les dije que mi prima me había comentado que era para ser madrina de deportes, y entonces dije: “Bueno, voy”.
Después me explicaron que tenía que participar de una manera más formal y ahí mi mamá me dijo: “Si ya te metiste en algo, tienes que seguir adelante. Como todo en la vida, no hay que hacer las cosas a medias. Si ya te metiste en algo, hazlo bien, hazlo con amor y con pasión”.
Entonces, estoy aquí.
Fernando:
Puede ser una experiencia muy bonita e interesante. ¿Alguna vez pensó estar en una pasarela, frente a un jurado calificador, participando para ser elegida reina?
Doménica:
No, jamás. Pero no hay malas experiencias. Todo en la vida son experiencias y todas te llevan a aprender y a hacer algo diferente.
Creo que será una experiencia bonita y única. Me gustaría aprender y descubrir cómo es este mundo.
UNA FAMILIA MUY UNIDA
Fernando:
Cuénteme un poquito sobre su familia. ¿Cuántos hermanos son?
Doménica:
Somos cuatro hermanos. Yo soy la tercera.
Fernando:
¿Cuántos hombres y cuántas mujeres?
Doménica:
Somos tres mujeres y un hombre. El último es el hombre.
Fernando:
¡Bendito entre las mujeres!
Doménica:
(Ríe). Sí.
Somos muy unidos desde niños. Mis papás son personas muy trabajadoras, tanto mi mamá como mi papá. Entonces, me crie con mis hermanas mayores. Ellas prácticamente nos criaron a mi hermano y a mí.
Eso nos dio mucha unión. Somos muy unidos, muy de vivir en familia. Nos encanta estar juntos. No podemos perdernos los cumpleaños ni las fechas importantes, porque siempre estamos ahí.
Mi mamá nos enseñó desde pequeños a mantenernos unidos y a valorar el amor familiar.
Fernando:
Hablando de recuerdos de familia, ¿hay alguno que nunca se le olvide? Una Navidad, una anécdota, un abrazo de la abuelita… algo que se haya quedado para siempre en su corazón.
Doménica:
Hay muchos recuerdos, pero creo que uno de los más bonitos que tengo es uno relacionado con mi abuelita.
Mi abuelita era una persona un poquito enojona, muy seria, pero conmigo no.
Ella tenía algo muy sagrado: su Biblia. No dejaba que nadie la tocara hasta que llegara yo. A mí sí me permitía tocarla y me decía: “Léeme tal pasaje de la Biblia, tal versículo”.
Y yo se los leía.
Entonces, ese es uno de los recuerdos más bonitos que tengo de mi familia.
Fernando:
Lo prohibido para el resto era permitido para usted. Y eso siempre se queda en el corazón.
Doménica:
Sí. Eso es lo que más se queda en el corazón.
EL AMOR Y LOS PEQUEÑOS DETALLES
Fernando:
Ahora me quedo pensando en el amigo, en el novio, en el enamorado. ¿Qué dijo cuando usted le contó: “Voy a ser candidata a Reina”?
Doménica:
En realidad, no sabía que iba a ser candidata. Yo solamente le dije: “Voy a participar para madrina”.
Entonces, el día de la inauguración le mandé unas fotos. Igualmente me alentó y me dijo: “Te ves muy bonita, sigue, tú puedes y veamos en qué se da”.
Fernando:
Eso siempre es importante.
Ahora quiero preguntarle un poquito más sobre usted. ¿Cuáles son sus gustos, sus aficiones, sus hobbies?
Doménica:
Me encanta estar tranquila. Soy una persona que, en cierto ámbito, disfruta de la soledad.
Tengo un dicho: para aprender a amar a alguien y estar con alguien, primero tienes que aprender a amarte a ti mismo y aprender a amar tu soledad.
Entonces, yo disfruto mi soledad.
No soy mucho de fiestas, de picnics o de salir constantemente con amigos. De vez en cuando está bien divertirse, pero no demasiado.
Prefiero estar en casa viendo una serie, una película, leyendo un libro, o salir a patinar.
También me gusta manejar. Creo que cuando manejas te distraes mucho, la mente se calma y es como un momento para despejarte.
Fernando:
¿Y quién sufría cuando usted decía “me gusta manejar”? ¿El papá, la mamá? ¿Quién le quitaba el carro?
Doménica:
(Ríe). Ahora, nadie.
Fernando:
¿Ya nadie?
Doménica:
Ya nadie. Ya confían en mí.
Antes sí tenían miedo, pero ahora confían. Me dicen: “Ya anda nomás, sé”.
EL MISTERIO, LAS SERIES Y UNA ENSEÑANZA DE VIDA
Fernando:
Usted decía que le gustan las series y las películas. ¿De qué tipo? ¿Románticas, de acción, de aventura, de suspenso, de terror?
Doménica:
De suspenso. Me gusta el misterio.
Me gusta poder entender a los personajes de una serie, descubrir cómo piensan y cómo juegan con la mente. Entonces, me inclino más por el misterio.
También un poquito de romance, pero más me gusta el misterio.
Fernando:
¿Alguna película o serie que recuerde especialmente? Cuéntenos el misterio de su vida.
Doménica:
(Ríe). En película, digo.
Fernando:
Sí, en película.
Doménica:
Hay una serie que me gustó mucho porque deja una enseñanza.
Trata sobre una madre y un hijo. El chico tiene una discapacidad o un síndrome; no recuerdo exactamente cuál. La madre prácticamente dedicó toda su vida a él.
El niño creció rodeado de ese amor y, a pesar de su discapacidad, llegó un momento en que fue capaz de sacar adelante a su madre.
Después trabajó. La gente muchas veces puede ser mala y lo humillaba, pero él salió adelante y consiguió darle una buena vida a su madre.
Me llegó mucho porque lo relaciono con mi propia vida. Mi mamá y mi papá han dado todo por mí y yo también espero que, en el futuro, pueda ser ese ángel en la vida de ellos y devolverles todo lo que me dieron.
Me han dado buenos principios, buena ética y buenas costumbres.
GRATITUD Y FAMILIA
Fernando:
Eso es interesante. Casi no se ve tanto actualmente. Ahora se habla de que los jóvenes son “de cristal”, que nadie puede decirles nada; muchas veces todo gira alrededor del “yo, yo y yo”. Y qué bueno que usted piense también que mañana serán sus padres.
Doménica:
Sí. Yo pienso así.
Soy una persona muy agradecida con lo que la vida me ha dado y con lo que tengo.
Gran parte de lo que soy y de lo que tengo es gracias a mis padres, a mi familia y a las personas que me rodean.
Me gusta ser agradecida. Si puedo ayudarte en algo, si puedo hacer algo para que te sientas bien o retribuirte un poco de lo que me diste, lo voy a hacer.
No soy una persona egoísta que solamente piensa en sí misma. Pienso también en que los míos estén bien.
Fernando:
Hace un momento hablaba de que le gusta patinar. ¿Sigue siendo uno de sus hobbies?
Doménica:
Sí, aunque ahora patino menos porque no tengo tanto tiempo como antes.
Pero cuando puedo, salgo a patinar. Es muy bonito. Te relajas, sientes el viento en la cara y es como tomar un respiro.
LA ODONTOLOGÍA: UNA CARRERA DE RESPONSABILIDAD
Fernando:
Usted decía hace unos momentos que su carrera es uno de los aspectos más importantes de su vida. ¿Cuál es la materia más difícil? ¿Qué es lo que más complicaciones le ha dado?
Doménica:
Creo que en cada semestre hay una materia que resulta muy difícil, pero no imposible.
Todas las materias son muy importantes y todas tienen una complejidad grande. No estamos jugando: estamos formándonos para trabajar con la salud y con la vida de nuestros pacientes.
Por eso hay que tener muchísimo cuidado y poner mucha atención.
Para mí, todas las materias tienen su grado de complejidad. Son difíciles, pero no imposibles.
Fernando:
¿Alguna materia en la que haya tenido problemas con las notas? Porque nos pasa a todos: un examen que no salió bien, una materia que se complica… Lo importante es que al final terminamos ganando.
Doménica:
Sí. Tuve una materia que me hizo ver luces y estrellitas.
Fernando:
(Ríe).
Doménica:
Se llama Imagenología.
Ahí vemos las radiografías y todo lo relacionado con las imágenes. Se me complicaba mucho.
Esa materia fue la que más me hizo “ver luces”, pero ahora ya veo mejor.
Fernando:
Ya ve mejor.
Doménica:
(Ríe). Sí, ya veo mejor.
SER LA TERCERA HERMANA
Fernando:
Me he quedado pensando en todas estas experiencias, en las cosas bonitas con sus hermanos y, sobre todo, con sus hermanas. Y le pregunto: ¿le hubiera gustado, en lugar de ser la tercera, ser la primera?
Doménica:
No. No cambiaría con nadie.
Mis padres son personas que vienen de abajo. Mis dos primeras hermanas tuvieron que enfrentar más dificultades en la vida.
No creo que yo hubiera tenido el coraje ni la madurez que tuvo mi primera hermana para criarnos a todos.
Mi primera hermana fue y sigue siendo como una segunda madre para mí.
Fernando:
¿Está casada ella?
Doménica:
No. Actualmente está divorciada.
Fernando:
Ah, es la vida.
Doménica:
Es la vida. Son cosas que pasan.
Fernando:
Lo importante es que siempre estén cerca.
Doménica:
Sí. Todos somos muy cercanos y tenemos una unión increíble.
Es justamente lo que mi mamá nos ha enseñado: estar todos muy cerca.

SUEÑOS Y AVENTURAS
Fernando:
Hablemos de sueños. ¿Qué sueño le gustaría cumplir?
Primero uno personal y después uno familiar.
Doménica:
A mí me gustan las aventuras. Soy muy aventurera y también soy muy extremista.
Me gustaría poder lanzarme en parapente.
Fernando:
Exactamente, parapente. ¿Pero desde una altura muy grande?
Doménica:
Sí. Esa es una de mis metas. Me encantan las cosas extremas. Amo lo extremo.
Fernando:
Interesante.
¿Y un sueño en familia? ¿Qué le gustaría para todos?
Doménica:
Quizás tener tranquilidad, estabilidad económica, una buena casa y poder pasar un fin de semana todos juntos, haciendo un asado.
Pero más allá de lo material, creo que mi mayor sueño y mi mayor bendición sería que todo mi núcleo familiar tenga salud.
Porque sin salud no hay nada.
Fernando:
Salud, dinero y amor.
Doménica:
Sí. Pero, sobre todo, salud. Y que siempre tengamos amor en nuestros corazones.
DIOS, LA FAMILIA Y LA GRATITUD
Fernando:
Si tuviera que darle un mensaje a un joven y recordarle la presencia de Dios, porque muchas veces también nos olvidamos de Él… Cuando triunfamos decimos: “Mis triunfos son míos”; y cuando fracasamos, muchas veces buscamos culpables. ¿Qué le diría?
Doménica:
No hace mucho tuve la oportunidad de hablar con una persona sobre Dios.
Desde niña he estado muy allegada a la Iglesia y a Dios. Hablábamos precisamente de esto: actualmente muchas personas creen que todo lo que consiguen es únicamente por lo que son, por lo que tienen o por su propio esfuerzo.
Y sí, en parte es así, porque para conseguir algo tienes que esforzarte. Pero tampoco debemos olvidar que tenemos a un ser supremo que está ahí.
Él nos encamina hacia donde tenemos que llegar.
A veces uno se levanta y dice: “Bueno, ¿y qué hago hoy?”. No sabemos qué hacer, pero hay alguien, ese Padre tan amado, que nos guía.
Y cuando nos equivocamos, también podemos aprender de esos errores.
Yo creo que primero está Dios, después la familia y después nosotros. Ese es el amor más grande que tenemos.
No hay que perder a Dios de nuestra vida.
Fernando:
No hay que perderlo nunca.
EL MENSAJE DE DOMÉNICA A LOS JÓVENES
Fernando:
Doménica, para cerrar este diálogo: ¿qué mensaje les daría a los jóvenes, a quienes nos están mirando y a quienes nos están escuchando?
¿Hacia dónde tiene que caminar la juventud?
Doménica:
Cada persona es un mundo diferente, pero siempre tenemos que tener en cuenta que debemos avanzar en la vida y, sobre todo, ser buenas personas.
Hay que continuar, seguir y avanzar, pero siempre recordando quién eres y sin perder tu esencia.
Ahora todo el mundo se deja llevar por lo que dicen los demás, por las modas y por las tendencias.
Para mí, lo más importante es seguir adelante, pero sin olvidar quién eres y siempre haciendo el bien.
Porque si haces bien las cosas, tarde o temprano te irá bien en la vida. Y quien obra mal, tarde o temprano también tendrá que enfrentar las consecuencias.
Por eso yo les diría: hay que obrar bien en la vida, amar, perdonar y seguir adelante.
La vida no siempre es color de rosa, pero nosotros podemos pintarla de rosa.
DESPEDIDA
Fernando:
Que así sea en su vida, Doménica.
Quiero agradecerle públicamente esta participación, agradecerle el tiempo que ha compartido con nosotros y desearle que esta experiencia de participar, por primera ocasión, en un reinado le deje mucho en el corazón, pero sobre todo en la mente.
Que, pase lo que pase, pueda recordarlo siempre como una experiencia y una anécdota muy bonita de su vida.
Muchas gracias por participar, querida Doménica. Un gusto tenerla con nosotros.
Doménica:
Muchas gracias.
Fernando:
Esto es Radio Colosal, la que sí le dice la verdad.

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