2.000 policías desplegados en una operación permanente contra el crimen en Quito

Las intervenciones se ejecutan en los nueve distritos de la Zona 9 y se concentran en universidades, espacios de alta afluencia, sectores económicos y lugares donde se han registrado delitos. El dispositivo combina prevención, investigación e inteligencia para identificar tanto a los autores materiales como a quienes dirigen y financian las estructuras criminales.

La Policía Nacional reforzó la seguridad de la capital con el despliegue de aproximadamente 2.000 servidores policiales pertenecientes a los diferentes ejes institucionales, como parte de una operación sostenida que se extenderá por los nueve distritos del Distrito Metropolitano de Quito.

El comandante general de la Policía Nacional, GraS. Pablo Dávila Maldonado, junto con el ministro del Interior, John Reimberg, y el alto mando policial, encabeza las operaciones que se desarrollan en varios sectores de la ciudad.

Como resultado preliminar de las intervenciones ejecutadas hasta el momento, se registran dos personas aprehendidas.

La presencia de las máximas autoridades en territorio permite supervisar directamente el despliegue de las unidades preventivas, investigativas y de inteligencia, así como coordinar las acciones simultáneas que se mantienen activas en puntos estratégicos de la capital.

Las intervenciones se desarrollan en universidades, sitios de alta concentración de personas, sectores económicos y lugares donde previamente se han registrado hechos delictivos. La planificación parte de la identificación de núcleos de letalidad y zonas de mayor incidencia, lo que permite ejecutar operaciones simultáneas e inmediatas.

La estrategia no se limita a detener a quienes cometen delitos en las calles. El dispositivo integra acciones preventivas, investigativas y de inteligencia para avanzar sobre las redes que planifican, coordinan, facilitan o financian actividades criminales.

John Reimberg, ministro del Interior, señaló que el objetivo es llegar más allá de los autores materiales e identificar a quienes permanecen detrás de las estructuras delictivas.

“Ellos saben que para eso somos muy buenos y que llegamos a personas que nunca imaginaron que íbamos a detener”, manifestó Reimberg, al advertir que las intervenciones podrán ejecutarse en cualquier momento y sin previo aviso.

Operaciones focalizadas y simultáneas

La planificación policial parte del análisis de los sectores donde se concentran los hechos violentos y otros delitos. Con esa información, las unidades desplegadas intervienen de forma coordinada en varios puntos de la ciudad, con capacidad para responder de manera inmediata ante amenazas o movimientos de estructuras criminales.

La presencia policial se refuerza especialmente en espacios que concentran actividad educativa, comercial y ciudadana, así como en lugares identificados previamente por su incidencia delictiva.

El propósito es anticiparse a posibles escenarios de violencia, evitar que las amenazas avancen y recuperar el control de los espacios afectados mediante una combinación de patrullaje, controles, investigaciones y operaciones focalizadas.

Una intervención sin fecha de cierre

El despliegue se mantendrá activo en los nueve distritos de la Zona 9 y no tendrá una fecha determinada de finalización. Las operaciones continuarán mientras las condiciones de seguridad lo requieran.

Reimberg sostuvo que las acciones forman parte del Plan Nacional de Seguridad y de la respuesta adoptada para enfrentar de manera directa a los grupos criminales.

“No vamos a esperar que esto siga avanzando para intervenir. La operación envía un mensaje claro: no permitiremos que alteren la seguridad de Quito”, afirmó.

La decisión de intervenir de manera anticipada busca evitar que determinados hechos se consoliden o escalen antes de que el Estado despliegue una respuesta de mayor alcance.

Investigación más allá de las calles

El nuevo dispositivo combina la presencia territorial con investigaciones dirigidas a la identificación de estructuras delictivas completas.

Esto implica que las acciones no terminarán con la aprehensión de quien ejecuta un delito. Las unidades especializadas deberán establecer posibles responsabilidades en los niveles de organización, dirección, logística y financiamiento.

Según el ministro, la Policía Nacional ha demostrado capacidad para llegar a personas que, pese a no participar directamente en los hechos registrados en las calles, tendrían un rol dentro de las redes criminales.

El objetivo es afectar la estructura completa y reducir su capacidad para reorganizarse, financiar nuevas acciones o reemplazar a quienes sean detenidos.

Indicadores delictivos registran una reducción

Reimberg informó que, hasta la fecha, la criminalidad habría disminuido aproximadamente un 12 %, junto con una reducción de delitos como el robo a domicilios.

El ministro señaló que estos resultados responden al trabajo desarrollado en la capital y que la nueva operación busca evitar cualquier retroceso en materia de seguridad.

El despliegue de los 2.000 servidores policiales pretende consolidar esa tendencia mediante presencia preventiva, investigaciones especializadas, inteligencia operativa y acciones simultáneas en todo el Distrito Metropolitano de Quito.

La Policía Nacional mantendrá las intervenciones en los nueve distritos de la Zona 9 mientras las condiciones de seguridad lo requieran. Los resultados obtenidos durante el desarrollo de las operaciones, que hasta el momento dejan dos personas aprehendidas, serán informados oportunamente conforme avancen los procedimientos policiales y judiciales.