El Gobierno cifra en 10.000 los migrantes que quedan en Ceuta y asegura que el traslado al Puerto se realizó “sin incidencias”

El Gobierno calcula que alrededor de 10.000 migrantes permanecen todavía en Ceuta tras la entrada masiva registrada a finales de julio, según las últimas estimaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado desplegadas sobre el terreno. De ellos, unas 6.000 personas están ya alojadas en los alojamientos temporales habilitados por la Administración, mientras que unas 4.000 continúan fuera, repartidos entre las calles, los montes y las playas de la ciudad autónoma.

Las cifras se han dado a conocer durante el operativo desplegado este viernes para trasladar a 1.700 migrantes de los asentamientos de las playas de Benítez y El Trampolín hasta el nuevo centro temporal de acogida instalado en el Muelle de Poniente. Fuentes de Moncloa han señalado que todas las plazas disponibles en las dos parcelas se han completado apenas unas horas después de comenzar a recibir a los primeros ocupantes.

Ahora bien, las estimaciones del Gobierno central difieren de las que maneja el Ejecutivo ceutí. El vicepresidente primero de Ceuta, Alejandro Ramírez, ha elevado este viernes a cerca de 13.000 el número de migrantes que todavía permanecen en la ciudad, frente a los alrededor de 10.000 que calcula Moncloa.

Según el desglose ofrecido por Ramírez, unos 4.100 migrantes se encuentran en campamentos, a los que se suman los 1.700 trasladados este viernes al Puerto. Por otro lado, alrededor de 3.000 permanecen en El Trampolín, otros 1.000 en calles o zonas de monte y 1.000 en el CETI, entre ellos migrantes llegados antes de la crisis. A estas cifras se añaden 2.100 menores ya filiados, aunque el Ejecutivo ceutí estima que el número real de niños podría superar los 3.000.

Ramírez ha explicado que se trata de una estimación “muy conservadora” elaborada a partir de los datos oficiales comunicados desde que se produjo la entrada masiva. El Gobierno de Ceuta parte de que unas 20.000 personas permanecían en la ciudad tras aquellos acontecimientos y considera que las salidas registradas desde entonces situarían ahora el número en torno a las 13.000.

De hecho, Moncloa admite que resulta difícil establecer una cifra exacta de las personas que continúan en Ceuta debido a que algunas permanecen en zonas de monte o en viviendas. Además, explica que no todos pueden haber entrado a partir del 30 de julio, sino que puede haber también personas que habían llegado con anterioridad.

Con todo, el Gobierno considera “indispensable” concentrar a estas personas en espacios delimitados donde puedan recibir atención, ser filiadas y comenzar los procedimientos administrativos correspondientes para proceder a su devolución. “Cuanto antes estén en esos espacios, antes se procederá a los retornos y antes se recuperará la ansiada normalidad“, aseguran las fuentes.

Momentos de tensión

El operativo de traslado al Puerto comenzó a primera hora de la mañana y movilizó a 170 agentes de la Policía Nacional, entre integrantes de la Unidad de Intervención Policial (UIP), técnicos de drones y efectivos de distintas unidades, además de unos 70 agentes de la Guardia Civil pertenecientes al GRS y a la USECIC.

El acceso al nuevo centro de acogida, que aún está siendo acondicionado, comenzó pasadas las 9.30 horas y terminó hacia mediodía. El dispositivo estuvo marcado al principio por momentos de tensión cuando varios grupos comenzaron a correr para intentar llegar al puerto y garantizarse una de las plazas disponibles, rompiendo a la carrera el cordón policial establecido. 

La situación ha obligado a intervenir a las fuerzas de seguridad para recuperar el control y evitar que se produjera una avalancha. Durante esos momentos se han empleado medidas disuasorias y se han efectuado disparos al aire, según la información recabada por la agencia Efe en el lugar. Tras restablecerse el orden, los migrantes han permanecido sentados en la carretera próxima al nuevo centro a la espera de que los agentes fueran autorizando su entrada de forma paulatina. 

La imagen posterior al operativo, sin embargo, ha confirmado que el traslado no supone todavía el final de los asentamientos de las playas dado que, una vez cubiertas las plazas disponibles, numerosos migrantes que permanecían esperando detrás del cordón policial han emprendido el camino de vuelta al comprobar que no podrían acceder al recinto. 

Un operativo “sin incidencias”

Pese a los primeros momentos de tensión, fuentes del Gobierno han dado por culminada la operación y sostienen que se desarrolló “con normalidad, sin incidencias destacables”. Además, añaden que nunca antes se había movilizado de manera simultánea a 1.700 migrantes y que aún así ha funcionado, ha salido bien y han sido capaces de gestionarlo en unas horas. 

El ministro de Política Territorial y responsable del mando único en Ceuta, Ángel Víctor Torres, también ha celebrado que no se hayan registrado “altercados relevantes” y ha agradecido la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. El objetivo ahora, ha señalado, es identificar a los migrantes, iniciar sus expedientes y proceder a la devolución de quienes no puedan permanecer legalmente en España.

Sin embargo, los policías nacionales han denunciado la “improvisación” del Gobierno en el caótico traslado. El secretario general de JUPOL, Aarón Rivero, ha puesto de manifiesto esta situación y ha advertido de que “no caben miles de inmigrantes en el puerto”. En ese sentido, ha denunciado la “falta de previsión del Gobierno” y la “falta de garantías de seguridad” para los agentes.

Mientras tanto, el Gobierno prevé habilitar nuevos emplazamientos para alojar a quienes todavía permanecen en la calle. Entre los espacios previstos figura el campo de fútbol del acuartelamiento de Montesa número 3, perteneciente al Regimiento de Caballería, y se estudia habilitar una parcela situada detrás del centro penitenciario de Fuerte Mendizábal, con capacidad estimada para unas 2.000 personas. 

Fuente: 20minutos.es