Un error en una prueba de ADN hizo creer a un hombre de A Coruña que era padre de una niña: su mujer rompió con él

Un hombre de A Coruña llegó a asumir que era el padre biológico de una niña después de recibir el resultado de una prueba de ADN que señalaba una probabilidad del 99,99%. Mes y medio después, el laboratorio reconoció que había cometido un error al intercambiar las muestras y tuvo que rectificar el informe. El caso terminó en los tribunales y la clínica y su aseguradora han sido condenadas a indemnizarlo con 3.000 euros por daños morales.

La historia, adelantada por La Voz de Galicia, se remonta a mayo de 2019, cuando el hombre decidió someterse voluntariamente a una prueba genética ante la posibilidad de ser el padre de una menor. El análisis tenía un coste de 250 euros y el informe recibido inicialmente establecía una elevada probabilidad de paternidad.

Un resultado de ADN que cambió su vida

El resultado llevó al hombre a actuar como si la paternidad biológica estuviera confirmada. Comunicó la situación a su pareja, contactó con la madre de la niña y comenzó a asumir las responsabilidades que consideraba que le correspondían. Según la información publicada por el diario gallego, la noticia provocó además la ruptura de su relación sentimental.

Durante aproximadamente un mes y medio, el afectado dio por válida la información proporcionada por la clínica. La situación cambió cuando recibió una llamada del propio laboratorio en la que se le comunicó que el resultado anterior era incorrecto y que las muestras habían sido intercambiadas.

La rectificación no requirió una nueva toma de muestras. La clínica emitió otro informe en el que descartaba la paternidad y señalaba incompatibilidades entre los perfiles genéticos analizados. Ante la contradicción entre ambos resultados, el hombre acudió al Servicio de Genética Forense para someterse a nuevas pruebas.

El laboratorio atribuyó el fallo a un error humano

Las nuevas pruebas confirmaron que no existía relación de paternidad entre el hombre y la menor. Durante el procedimiento judicial, el responsable de la clínica reconoció que se había producido un error humano y explicó que las muestras correspondientes a dos pruebas de paternidad realizadas ese día habían sido cruzadas.

El problema salió a la luz después de que la otra persona que se había sometido a una prueba de paternidad no estuviera conforme con el resultado y decidiera realizar una contraprueba. La nueva comprobación permitió detectar que las muestras habían sido asignadas de forma incorrecta.

El juzgado fija una indemnización de 3.000 euros

El conflicto llegó al Juzgado de Primera Instancia número 2 de A Coruña, que determinó la responsabilidad de la clínica y de su compañía aseguradora por las consecuencias derivadas del resultado incorrecto. El afectado había reclamado una indemnización de 20.000 euros.

La resolución estableció finalmente una compensación de 3.000 euros por daños morales. Entre las circunstancias valoradas estuvo el periodo transcurrido hasta la rectificación del resultado, aproximadamente un mes y medio, así como las consecuencias personales que tuvo la información inicialmente facilitada.

La pareja del afectado retomó posteriormente la relación. Ambos tuvieron además un hijo, según la información publicada por el diario gallego.

Una prueba de paternidad con consecuencias personales

El caso pone de manifiesto que un análisis de ADN puede tener consecuencias que van más allá de su resultado estrictamente científico cuando se utiliza para determinar una relación de filiación. En esta ocasión, un error en la gestión de las muestras provocó que un hombre asumiera durante semanas una paternidad que posteriormente quedó descartada mediante nuevas pruebas.

La resolución judicial considera acreditado que el resultado inicial se produjo por el intercambio de muestras y que el error generó en el afectado una situación de inquietud y sufrimiento susceptible de indemnización.

Fuente: 20minutos.es