El liderazgo femenino implica redefinir el ejercicio profesional

En la arquitectura y el derecho las mujeres enfrentan desafíos de género en común, a pesar de que en la actualidad es el momento histórico en el que más derechos tenemos, también es en el que se observan violencias sistemáticas, mencionó la investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM, Roxana Rosas Fregoso.

La experta de la Estación Noroeste de Investigación y Docencia (ENID) participó en el panel “Liderazgo femenino: ciudad, derechos y transformación social”, organizado por el IIJ, donde comentó que el liderazgo femenino integra diversas visiones de trabajo por la igualdad sustantiva, con perspectiva de género, derechos humanos, sensibilidad social e inclusión.

Durante el encuentro, realizado en Tijuana y transmitido por redes sociales, la doctora en Derecho precisó que esto no implica únicamente ocupar cargos de poder, sino que supone redefinir el ejercicio profesional desde bases inclusivas y objetivas.

Rosas Fregoso destacó que áreas como el derecho y la arquitectura tienen múltiples puntos en común al trabajar en las relaciones de poder, una división sexual del trabajo, enfrentar múltiples estereotipos profesionales, sesgos de género, parámetros androcéntricos, donde se han enfrentado múltiples barreras para el acceso y reconocimiento de las mujeres.

Parte del trabajo común, dijo, implica desvelar prácticas sexistas, además de promover un ejercicio profesional libre de sesgos de género, reconocer que las desigualdades pueden ser estructurales, lo cual llevará a facilitar la construcción de un conocimiento situado para el entendimiento de las profesiones con perspectivas de género, así como identificar y desarticular los estereotipos sobre la mujer profesional.

Retos

Rosa María Guillén Guillén, arquitecta del quinto Consejo de la Sociedad de Urbanismo de la Zona Metropolitana de Tijuana, Baja California, expresó que uno de los principales retos que enfrenta todo arquitecto es darse cuenta de que la ciudad no es vivida de la misma forma por un niño, un anciano, un hombre o una mujer, alguien con discapacidad, el chofer, el peatón o el ciclista.

Explicó que el liderazgo no depende del cargo, sino de la capacidad para generar un impacto positivo en el entorno mediante decisiones conscientes y comprometidas; convertir cada obstáculo en una oportunidad de crecimiento y mejora colectiva; además de actuar con responsabilidad ética y visión de futuro en cada decisión profesional.

Adicionalmente, Abhril Belinda Aguirre Buckovecz, vocal de la región VII de la Federación de Colegios de Arquitectos de la República Mexicana, comentó que el liderazgo implica el trabajo conjunto para hacer cosas no sólo en beneficio del prestigio, sino que impacten e inspiren a la sociedad.

Fuente: UNAM