Un cadete de la Academia Militar drogó a su novia para forzar un aborto que ella no quería. Más tarde se graduó de Cornell

AP — Un antiguo cadete de la Academia Militar drogó a quien entonces era su novia en la habitación que ella ocupaba en el cuartel, le administró pastillas abortivas en contra de su voluntad y le provocó un aborto. Posteriormente cursó estudios en dos universidades de la Ivy League; en una de ellas comenzó a estudiar después de haberse declarado culpable de agresión, según consta en documentos judiciales y en una nueva demanda.

El hombre, Caleb Suh, se graduó este año en la Universidad de Cornell y, a fecha del 28 de octubre —día en que la mujer presentó una demanda ante un tribunal de Nueva York—, cursaba un posgrado en salud pública en la Universidad de Columbia. Se desconoce cuál es su estatus actual en dicha institución.

La demanda llevó la atención a un caso que avanzó con bajo perfil tanto en la Academia Militar como en un tribunal federal, donde, el pasado mes de junio, Suh se declaró culpable de la agresión cometida en marzo de 2022 contra una cadete de un curso inferior al suyo. Según la fiscalía, la joven tenía 19 años y cursaba su segundo año en la Academia Militar.

Ella deseaba tener al bebé; Suh, no. Según declaró él mismo ante el juez, suplantó la identidad de la joven para abrir una cuenta en una farmacia en línea, solicitó medicamentos abortivos, consiguió Xanax de un amigo para usarlo como sedante y engañó a su novia haciéndole creer que lo que estaba bebiendo era simplemente un batido de proteínas prenatal. Tras esperar a que ella se durmiera, le administró las pastillas abortivas, tanto por vía oral como vaginal.

Según la demanda presentada por la mujer, Suh la dejó sola e incapacitada, e ignoró sus intentos de contactarlo después de que ella despertara y se percatara de que estaba sangrando. La joven llamó al 911 y fue hospitalizada.

Abogado: “Sufrió un suceso que le ha cambiado la vida”

Según la demanda —cuyo contenido fue dado a conocer inicialmente por The New York Times—, mientras recibía tratamiento la mujer volvió a entrar en el sitio web de la farmacia en línea para preguntar si los médicos podrían detectar las pastillas.

“Sufrió un suceso que le ha cambiado la vida; es algo con lo que todavía está lidiando y con lo que tendrá que lidiar el resto de su vida”, declaró el lunes por teléfono su abogado, Russell Kornblith. La demanda presentada contra Suh solicita una indemnización por daños y perjuicios, sin especificar la cuantía.

Suh, quien está a la espera de conocer su sentencia, manifestó ante el tribunal en junio que sentía un “profundo e inmenso arrepentimiento por mis actos y por el dolor que he causado”.

Su abogado, Thomas Kenniff, declinó hacer comentarios el lunes.

La demanda, interpuesta por la mujer bajo el seudónimo de “Jane Doe”, surge en un contexto de escrutinio a nivel nacional sobre cómo las universidades gestionan las denuncias por mala conducta estudiantil. En particular, la Universidad de Cornell ha sido objeto de críticas a raíz de la demanda de una exalumna que alegó haber sido violada por varios hombres en una casa de una fraternidad en 2024, y sostuvo que la universidad no tomó medidas suficientes tras recibir su denuncia.

La mujer denunció ante la Academia Militar

En el caso de Suh no está claro qué tipo de medidas disciplinarias pudo haber enfrentado en la Academia Militar, si es que hubo alguna. Según la demanda, la mujer denunció los hechos ante la División de Investigación Criminal del Ejército en dicha institución en mayo de 2022. La fiscal federal adjunta Marcia Cohen declaró ante el tribunal en junio que Suh había afirmado ante un investigador de la Academia Militar que el aborto de la mujer fue accidental, negando haber solicitado medicamentos para provocarlo.

La Academia Militar no proporcionó información el lunes sobre las conclusiones o el resultado de la investigación.

Los registros judiciales indican que, en junio, Suh fue objeto de cargos penales ante un tribunal federal con sede en Manhattan.

Lo que Cornell afirma que le comunicaron

Mientras tanto, durante el año académico 2023-2024 él se trasladó a Cornell. La universidad con sede en Ithaca (Nueva York) declaró el lunes que, en su solicitud de ingreso, él respondió “no” a una pregunta sobre si había sido declarado responsable de alguna falta disciplinaria en una institución educativa anterior. Según Cornell, la Academia Militar informó que él mantenía una buena situación académica y que reunía los requisitos para regresar.

Los sitios web de Cornell indican que, en la primavera de 2024, fue reconocido por su labor de redacción y comenzó a colaborar con el Centro para la Equidad en la Salud de Cornell, un grupo de investigación. En el sitio web de dicho centro, él escribió que le interesaba “la intersección entre la medicina de urgencias, las adicciones y la salud pública”, y que su objetivo era convertirse en médico.

Asimismo, la universidad señaló que Suh trabajó brevemente en la facultad de medicina de Cornell, de donde se marchó hace varios meses. Su nombre figura entre los autores de un informe publicado en una revista médica que resume una conferencia de 2025 sobre reanimación cardiopulmonar.

Este mes de septiembre, Suh comenzó un programa de maestría en la Escuela de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia, en la ciudad de Nueva York, según informó su abogado al juez que lleva su caso federal.

Aplazan la sentencia para permitir que Suh termine el semestre

El lunes, la Universidad de Columbia declinó hacer comentarios, invocando las leyes de privacidad en el ámbito educativo.

Una persona cercana al caso, que no está autorizada para hacer declaraciones públicas, indicó que, si bien a los aspirantes a la escuela Mailman no se les pregunta por sus antecedentes penales, sí se les consulta si alguna vez han sido sancionados por infracciones al código de conducta estudiantil o por un bajo rendimiento académico. Según esta fuente, en la solicitud de Suh no se hizo mención alguna a procedimientos disciplinarios.

A petición de su abogado, la sentencia de Suh fue aplazada recientemente hasta enero, con el fin de que pueda completar su semestre en Columbia. Además, Suh ha estado realizando un curso de tres meses sobre habilidades para la vida dirigido a personas acusadas de delitos federales, informó Kenniff al tribunal en una carta enviada el mes pasado.

La fiscalía no se opuso al aplazamiento y el lunes declinó hacer comentarios al respecto.

El abogado de la mujer se negó a precisar si ella finalmente se graduó de la Academia Militar o a qué se dedica en la actualidad. “Esperamos que, al presentar esta demanda, nuestro cliente logre, cuando menos, garantizar que esto no le vuelva a suceder a nadie más”, señaló Kornblith.

Fuente: CNN en Español