Sam Altman rechaza que la IA sea una nueva Revolución Industrial: “Debe dar más poder a las personas”

OpenAI ha organizado este martes 29 septiembre su evento DevDay 2026 en San Francisco (Estados Unidos), donde su director ejecutivo, Sam Altman, ha presentado las nuevas formas de trabajar con la inteligencia artificial, modelos más avanzados y próximas funciones de ChatGPT. No obstante, durante dicha conferencia, el CEO ha ido más allá de las novedosas herramientas para desarrollar ideas y mejorar los flujos de trabajo, ya que ha defendido que la inteligencia artificial debe un impulsar un nuevo Renacimiento, en lugar de reproducir una Revolución Industrial en la que las personas se conviertan en engranajes de una máquina.

En este contexto, Altman ha preservado que la IA debe proporcionar a las personas más capacidades y herramientas para desarrollar su creatividad, en lugar de centrarse en automatizar ámbitos esenciales de la vida humana. Así lo ha señalado entre los asistentes: “La gente suele hablar de la IA como una nueva Revolución Industrial. A mí me parece bastante desagradable”.

Cabe mencionar que estas declaraciones llegan en un momento de especial atención sobre la seguridad de los modelos de OpenAI, después de que la compañía cancelara el lanzamiento previsto de GPT-6.1 Astra al determinar que no cumplía sus estándares de seguridad. Además, la decisión de pausar este despliegue se ha conocido después de que OpenAI informara de un incidente en el que modelos de prueba explotaron una vulnerabilidad y accedieran sin autorización a sistemas de la plataforma Hugging Face.

“Las herramientas adecuadas hacen a las personas más capaces”

Más allá de sus afirmaciones en la conferencia DevDay 2026, Altman también ha aprovechado su intervención ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para exponer una visión sobre el futuro de la inteligencia artificial.

El CEO de OpenAI ha considerado que hay un camino pragmático que se sitúa en un punto intermedio entre el optimismo ciego sobre las posibilidades de la IA y una visión pesimista de lo que esta tecnología podría significar para la humanidad. En este sentido, sostiene que ninguno de los dos extremos ayudará al mundo a gestionar las oportunidades y los graves riesgos que plantea una IA cada vez más capaz. Por lo tanto, aboga por un enfoque centrado en la capacidad de acción humana, la toma de decisiones democrática y la cooperación internacional.

También, Altman cree que la sociedad se encuentra en una encrucijada en lo que respecta a la seguridad de la IA, por lo que el camino pragmático a seguir debe basarse en mantener a las personas en el centro de la toma de decisiones sobre la inteligencia artificial, poner a la IA al servicio de la resolución de desafíos urgentes del mundo real y empoderar a los usuarios para que dicha tecnología ayude a desarrollar su potencial y a generar valor para sí mismas. Por consiguiente, según el CEO de OpenAI, el objetivo no consiste en reducir la capacidad de acción humana, sino ampliarla.

Así lo ha indicado en su intervención ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas: “La historia continua del progreso humano no trata de cómo las herramientas sustituyen la capacidad de acción humana. Se trata de cómo las herramientas adecuadas hacen a las personas más capaces; y creo que esto llegará mucho más lejos de lo que hoy consideramos posible”.

Fuente: 20minutos.es